Últimos temas
» Lone Wanderer [ID]
Hoy a las 8:05 pm por Quinn N.Phoenix

» [Caso 1] La Muerte de Ragnar - Juicio de Usuario
Hoy a las 6:24 pm por Fuji Raikomaru

» [PN] Compra Ninja
Hoy a las 5:29 pm por Hiroto Senju

» [Misión C] Protección de Mercancías — Nagai
Hoy a las 4:58 pm por Nagai Hyuga

» [Tienda] La armería
Hoy a las 4:14 pm por Kio Sawarabi

» Ausencia de Yatori chan
Hoy a las 4:00 pm por Kio Sawarabi

» [2º Examen Chunin] Equipo número 1
Hoy a las 3:31 pm por Kishue

» [Entrenamiento - Shinoa] Marea baja
Hoy a las 3:20 pm por Akira

» [Petición] Auto-Misiones
Hoy a las 1:59 pm por Shikaru

Afiliados
Limpieza 29 - 11 - 07

 photo untitled45.pngBoku no Hero ROLLoving PetsOne Piece LegacyCrear forocounting ★ starsSaint Michel Université

[Misión Rango D] Seguridad Privada

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[Misión Rango D] Seguridad Privada

Mensaje por Zeto el Vie Sep 15, 2017 7:29 am

Konoha
Zeto
Misión D
Seguridad Privada
Konohagakure entera estaba entusiasmada e inquieta por la fiesta que un individuo acaudalo iba a dar en la sección comercial de la aldea. Se rumoreaba por todas las calles de cada rincón que iba a ser un festejo gigante digno de recordar, pero que el sujeto que la planearía y efectuaría era un verdadero idiota con las personas que no formaran parte de sus círculos de contactos. Hasta las vocecillas recorriendo todos lados diciendo que ni el mismísimo Hokage estaba en la lista de los privilegiados para entrar. Los sombríos callejos que anidaban ratas, y entre ellos los delincuentes de bajo mundo, por allí se decía de la gran ventaja que este la fiesta pues podrían aprovechar y colarse en la gran casa que el individuo acaudalo poseía para robarle las joyas y diamantes, los cuadros y demás objetos de valor considerables. Los hombres y mujeres que trabajaban para el hombre habían empezado a actuar tratando de hallar las personas más calificadas para distintas tareas que habían quedado sin manos para que las realicen, daban una grata recompensa y por ello muchos obtuvieron un trabajo este fin de semana en la gran fiesta.

Aunque fuera raro el pelirrojo no se encontraba en aquella banca donde solía pasar horas y horas contemplando la nada misma sumergido en sus propios pensamientos que se apoderaban de él, esta vez el joven shinobi tuvo que acercarse a la tienda por excelencia de su gusto a comprar un atado de cigarrillo, ya que el suyo se había perdido por algún lado. Es lo que suele decirse así mismo cuando se termina el último cigarrillo que había en el atado mediano que siempre compra para su necesidad – Siempre los pierdo – Es lo que se dice a sí mismo. Al entrar al local que había sido su predilecto desde que tiene uso de razón, se acercó a uno de los empleados que atiende a las personas en la caja de pago. Zeto no hizo ni un solo movimiento y no expreso ningún vocablo, el muchacho rápidamente tomó de la parte inferior del mostrador un atado de cigarros y lo puso sobre la mesa. El pelirrojo echo una leve y casi invisible sonrisa mientras le entregaba el dinero correspondiente por su compra, el otro muchacho casi ni había notado el extrañísimo gesto que Zeto había realizado, es algo muy poco probable que el pelirrojo sonriera a menos que sea una sonrisa burlona e irónica como solía hacer con los individuos que le caigan mal.

Antes de marcharse se topó con dos sujetos que le bloqueaban la salida. Todos en el mercado echaron varios pasos hacia atrás creyendo que habría una confrontación entre ellos dos y el joven pelirrojo. Todo lo contrario, aquellos sujetos trabajan para el tipo acaudalado y éste mismo había pedido que llevaran a Zeto donde su jefe se encontraba, le tenía un trabajo especial que solo él podría realizar con cien por ciento de éxito. Tras caminar unas pocas cuadras desde el local hasta la gran mansión que hospedaría aquella fiesta de que tanto se charlaba por todos los alrededores, las puertas estaban abiertas y sin custodia lo que parecía bastante sospechoso. En la oficina principal, más específicamente en el segundo piso. Lo estaba esperando, dependiendo de cuál sería la tarea y la recompensa, su jefe. Esté con una sonrisa en su rostro se acercó a Zeto – He oído bastante sobre ti, Zeto Senju Zeto. Zeto es mi nombre, anciano – El pelirrojo siempre renegó su apellido de Senju, no quería que le reconocieran por su apellido y logros de sus antepasados, además aquel nombre de familia lo llevaba su padre. No tenía mucho aprecio por el nombre familiar. Uno de los matones sujeto bruscamente el abrigo de Zeto, una señal que la forma de referirse a su jefe no era la adecuada – Hahaha, así que los rumores de que eres algo… Mmmm… Bastante grosero y descortés son reales – El pelirrojo curveo sus ojos en símbolo de aburrimiento – También he visto tu historial de misiones, y la verdad has ejercido algo de violencia solo para misiones de rango D. Me gusta. Por eso te he traído, serás el líder de mi seguridad privada, tendrás buena paga – Con sus expresiones finales convenció a Zeto. Seguramente le espera una muy buena recompensa por liderar a la seguridad.

El crepúsculo estaba en su apogeo, el astro lunar se había colocado justo encima de ellos brindando una bella vista si se miraba. La mayoría de los invitados ya habían llegado y disfrutaban como si fuera su última fiesta en este extraño mundo. Había lugares de apuestas, y una pista de baile en donde todos demostraban su agilidad para las artes de la danza, tanto mujeres como hombres se emborrachaban. Podrán ser acaudalados e importantes pero por dentro son exactamente igual al resto, exactamente esto se veía cada noche en los bares de Konoha. El pelirrojo apático los acechaba desde lo alto, dedicando una fría y sombría mirada a todo aquel que se decidiera a si quiera echarle una pequeña ojeada. En el brazo diestro de Zeto se podía ver una bandana atada a él, nunca usaba bandanas o algo que lo encasillara. Ni la banda de Konoha usa. Esta vez era diferente, era para que todos aquellos que lo miraran notasen que era miembro del cuerpo de seguridad de la fiesta privada. Al cabo de unas horas de patrullar la sala principal, todos los invitados fueron llevados al jardín que se hallaba detrás de la gran mansión. No había recibido avisos de personas tratando se colarse en la fiesta, todo marchaba bien.

El estruendo de algo muy frágil cayendo al suelo desconcertó al pelirrojo. Venía de la última habitación del segundo piso. Con paso silencioso esté se acercó poco a poco – ¿Eres idiota o qué? Harás que nos descubra – Se oían unas voces susurrando del otro lado de la gran puerta de madera fina. Zeto se quedó quieto unos segundos para que los asaltantes creyeran que él no había oído nada y siguieran con su pequeño labor. Y cuando menos se lo esperaron Zeto destrozo la puerta de madera que seguramente le costó bastante comprar, con una sola patada. Había dos hombres con vestimenta de seguridad y anteojos negros, eran los mismos que lo llevaron ante el jefe. El pelirrojo los observó detenidamente hasta que uno de ellos quiso romper con la tensión abalanzándose sobre el shinobi, de un movimiento veloz golpeo con un puñetazo la mandíbula del ladrón que cayó de cabeza contra la pared. El otro se limitó a lanzarle cosas, entre una de ellas un diamante del tamaño de una taza, Zeto no lo vio venir y lo golpeo entre sus ojos, cegándolo por unos instantes. Ese pequeño lapso de tiempo fue suficiente para que el agresor pudiera derribarlo y huir de la habitación, Zeto totalmente poseído por la ira corrió detrás de él, tacleándolo en las escaleras. Ambos cayeron rodando hasta el piso principal donde los invitados que oyeron los extraños ruidos fueron a observar que sucedía. El pelirrojo se puso de pie antes que su oponente, le inmovilizo el brazo derecho asentando su pierna sobre él, y con ambos puños comenzó a golpearlo en la cara. Una y otra y otra vez, hasta que los demás miembros de la seguridad le hicieron una llave exitosa para poder separarlo antes de que lo matase.

Ambos delincuentes fueron esposados y llevados ante las autoridades a la hora de los acontecimientos. El pelirrojo sostenía un pañuelo entre sus ojos, el diamante le había causado una gran herida sangrante. Era bastante duro aquella joya. Su jefe temporal se acercó a él sin mascullar alguna frase estúpida, y entre sus manos se hallaba la recompensa que le había prometido.


Volver arriba Ir abajo

Re: [Misión Rango D] Seguridad Privada

Mensaje por Kishue el Vie Sep 15, 2017 4:18 pm


MISIÓN COMPLETADA.
Puntos otorgados a Zeto.

  • Mediante post: 2 PN c/u.
  • Recompensa de misión: 1PN y 900 ryos.
  • Total: 3 PN y 900 ryos.

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.