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El Nacimiento de los Ninjas

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El Nacimiento de los Ninjas

Mensaje por Nine Beasts el Miér Ago 23, 2017 1:02 pm

Vida
Los Bijuus amaban los terrenos de Daichi por encima de todo, defendiendo estos por siglos hasta que la llegada de la vida humana provoco que el odio por estos empezase a corromper sus almas. Aquellos seres iban ganando terreno, creando edificaciones y con ello provocando que se implantasen las civilizaciones. Ante aquello estas bestias celestiales renunciaron a sus anteriores cargos, buscando acabar con todos los que hacían que sus terrenos se viesen mancillados. Fue en aquel momento, donde inicio el caos, el miedo y con ello, la perdición.

Por muchos años los humanos se vieron bajo las garras de estos seres que destruían todo a su paso en un intento de reconquista pero, no había manera de luchar contra aquello, no por lo menos hasta que el alma guerrera de doce humanos los llevo a una de las tierras prohibidas, una que los dioses habían dejado a recaudo de los Tengu. Estos seres eran Yokais que no habían podido verse sellados bajo las puertas del Yomi y finalmente, juraron lealtad a estos, convirtiéndose en los protectores de aquel árbol escondido de los ojos más curiosos. El creador del Shinju, el fruto que daría la capacidad de controlar el chakra a aquella raza que poco a poco, se veía aniquilada.

Aquel árbol se llamaba, el árbol de la vida y este había brotado del interior de Daichi, buscando crear la vida y proteger a cada uno de los seres que habitasen en ellas desde hacía ya muchos siglos atrás. Pero era un árbol tan vulnerable que se había visto oculto hasta aquel día que los ojos de los jóvenes se posaron en estos. Aquella corrupción que iba dañando a la fallecida creadora creo la maldad que cubría su corazón y poco a poco, las raíces se iban secando. Pretendiendo salvar el corazón de aquella reliquia los Tengu decidieron brindar el fruto de este a aquellos jóvenes, provocando de tal manera que estos, tomasen el apellido Otsutsuki y las leyendas los nombrasen como los descendientes de seres superiores. A estos doce elegidos se le otorgaron grandes poderes que fueron controlados tras un arduo entrenamiento.

Cuando el mundo se encontraba prácticamente en ruinas los guerreros del árbol de la vida que habían sido nombrados como Shinobis se enfrentaron a aquellas grandes bestias, provocando que estas se viesen derrotadas y con ello, olvidadas en tierras inhóspitas que se iban corrompiendo por el dolor de estas. Aún las leyendas cuentan como el llanto de tales figuras se oían en las noches, ansiosas por recuperar el legado que los dioses, les habían brindado.


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Re: El Nacimiento de los Ninjas

Mensaje por Nine Beasts el Miér Ago 23, 2017 1:03 pm

Destrucción
Una vez la tempestad fue opacada por la calma, la humanidad empezó a recuperar sus terrenos y estableciéndose nuevamente. El planeta había sido masacrado y eso provoco que las semejanzas entre los países se viesen completamente olvidadas de la misma manera que incluso habían terrenos que se habían visto perdidos en el olvido o entre el gran océano. Buscando acabar con aquella gran masacre la humanidad se dividió por países y se instalaron en estos viviendo en completa armonía y entre la pureza que el dolor tan férreo les había regalado pero, poco duraría aquel periodo. Las disputas comenzaron poco a poco a hacer que las diferencias comenzasen a afectar entre los países más aún tras el descubrimiento de los escritos de uno de los Tengu que les habían brindado la capacidad de acabar con aquellas bestias celestiales.

Presos del pánico los lideres de cada país ser reunieron, tratando de pactar unas normas con las cuales no solo afianzar la paz si no también buscar el modo de esconder aquellas escrituras que catalogaron como peligrosas, escrituras que resolvían los mayores misterios de Daichi entre los cuales se encontraban no solo la capacidad de domar a aquellas bestias celestiales que décadas atrás los habían masacrado, si no también la de liberar el poder de los dioses y con ello, traer las puertas del Yomi al mundo terrenal una vez más. Pero no todos estaban de acuerdo con la paz, no todos portaban un corazón puro y eso mismo fue lo que hizo que en medio de aquella trifulca de rudas palabras un grito ensordecedor que provenía del cielo azotase cada rincón de Daichi. Tras aquel grito nadie se entendía entre si, no había sonido que brotasen de sus labios ante el silencio que sellaba sus cuerdas vocales hasta que un gran terremoto, hizo temblar cada centímetro de la tierra. Un faro había sido encendido.

Aquel día el cielo se torno rojo, nuevamente el terror había hecho que los humanos temiesen la muerte que acogió entre sus brazos el País de la tierra. Algunas montañas se tornaron escombros mientras que las otras se tornaron de un negro tan opaco que parecían dejar atrás a la obsidiana. Lo único que iluminaba aquel terreno era aquel aura rojiza que escalaba por el faro y que dejaba ver un orbe oscuro que giraba a gran velocidad en la cima del faro que arremolinaba las nubes a su alrededor.

-Este mundo no nos pertenece-

Las palabras retumbaron en aquella gran habitación, provocando que los lideres recuperasen el habla y fueran testigos de aquel gigantesco y morado ojo que los observaba desde el gran hueco que este había creado al desparar el techo de aquel edificio de gran altura que yacía perdido entre las montañas del país del fuego. Ahí estaba, el nombrado como Tsuchikage observando a todos aquellos que habían sido brindados con la inmortalidad para liderar por siglos. La corrupción había acabado con el, sus ojos se encontraban negros y rasgados por la muerte que finalmente, plagó aquella habitación que fue bañada por la sangre de todos los que tiempo atrás, habían sido nombrados como Otsutsuki por los dioses antiguos.

Diez colas se alzaron aquella noche en el país del fuego, bajo el mandato de Masakuni, el Tsuchikage que se había visto corrupto no solo por las escrituras si no también, por uno de los Yokais más poderosos que habían sido sellados en el interior de estas. Daichi había llegado a su fin. Pero entre aquel baño de sangre, había quedado uno, un héroe desconocido al cual nunca se llego abanderar tras el nombre de su país el cual, tras una ardua batalla, consiguió acabar con el corrupto y con ello, desterrar a aquella gran bestia.




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Re: El Nacimiento de los Ninjas

Mensaje por Nine Beasts el Miér Ago 23, 2017 1:04 pm

Restauración
Tras aquella gran masacre, la muerte de todos los lideres y el paradero desconocido del salvador, tomaron el mando los shinobis más poderosos de cada país que llevados por el dolor y la rabia se enemistaron entre ellos, señalando a los demás como culpables. La Paz se vio enterrada provocando que cada país se dejase llevar por sus propios ideales y buscasen destruirse entre ellos.


El País del viento sediento de sangre alzo fortalezas entre las dunas con las cuales aniquilar a cualquiera que tratase de adentrarse en sus dominios.

El País del cielo, dolorido por la perdida de su vecino, el país de la tierra, aprovecho el conocimiento de sus eruditos para separarse de la tierra y buscar su propia paz entre las nubes.

El País del fuego por culpa de aquella gran batalla que se dio entre sus terrenos se vio prácticamente azolado y ante la desconfianza y la desaparición del Hokage decidieron centrarse en no solo mejorar sus defensas si no también en reconstruir todos aquellos desastres.

El País del agua en cambio se centro en fortificar cada una de las islas que lo rodean hasta el punto de convertirse casi en un terreno infranqueable, cualquiera que se acercase a sus dominios acababa hundiéndose en el mar.

El País del hierro quedo prácticamente en desuso, muy a pesar de que anteriormente aquel país era uno de los más poderosos en armas fue masacrado por el País de la Luna ante sus amenazas los cuales gracias a esto se convirtió en una de las potencias más grandes a costa de aquel que se vio prácticamente hundido a vivir entre la nieve.

El País del Rayo en cambio tras ser un país poderoso decidió alejarse de las trifulcas al igual que el país del cielo, por lo cual decidió vivir ajeno a las desgracias, cuidando sus tierras y con ello a sus civiles haciendo así que se convirtiese en uno de los países más ricos y con menos perdidas muy a pesar de que algunos los tacharan de cobardes.

El Pais de la hierba en cambio se convirtió en terreno salvaje puesto que al encontrarse próximo al país de la tierra y dado a sus pequeños terrenos todos sus habitantes decidieron emigrar, quedando solo pequeñas tribus que prefirieron destinar su vida entre los arboles a escondidas de los demás.

Los demás paises debido a su pequeño tamaño simplemente decidieron tener una vida tranquila y evitar problemas con las grandes potencias.


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Re: El Nacimiento de los Ninjas

Mensaje por Nine Beasts el Vie Oct 13, 2017 8:55 am

Paz
Por lo que fue casi un siglo los países se mantuvieron de aquella manera, provocando que el odio fuese creciendo cada vez más y el miedo a los forasteros provocase que los ríos de sangre bañasen la superficie de Daichi. Cada contacto era una manera de desatar la ira abanderando a su país y con ello buscando aniquilar a sus enemigos, pero nunca nadie espero  que una vez más, el caos volvería a convertirlos en uno.

Todos conocían el rencor del país que se ocultaba entre la arena, como entre sus lineas se encontraban shinobis inigualables y un líder que parecía compartir los ideales de aquel que estuvo a punto de destruir el mundo. Ante la inconsciencia de los demás de la existencia de grabados que habían quedado ocultos en los lugares más inhóspitos, y el gran afán por espiar a sus enemigos el Kazekage viajo a la lejanía, a una tierra que hasta el momento nadie conocía, irrumpiendo así, en la guarida de una de aquellas bestias celestiales que parecían clamar venganza y tras una ardua batalla y la potencia de sus más leal guardia se realizó el sello, aquel que lo convirtió por primera vez en cien años, en el contenedor de uno de los monstruos más poderosos habidos sobre Daichi, Shukaku.

Sediento por los ideales de sus anteriores generaciones y queriendo seguir el legado de su padre se alzó contra los demás países provocando que tras grandes amenazas que estos respondiesen y se dirigiesen a sus terrenos. En la cima de la muralla más grande y poderosa jamás creada, se podía observar la mirada del Kazekage quien ansioso por ver a sus enemigos morir ahogados en la arena observaba como en la lejanía sus enemigos lo retaban. El País del fuego ya había colocado su artillería al frente, los shinobis esperaban las ordenes de su actual Hokage quien se paraba en el frente, esperando el momento oportuno de brazos cruzados. El País del agua se encontraba de igual manera a casi medio kilometro de distancia de la misma manera que el País de la Luna con la mayor de las artillerías mantenía aquel silencio. Sunagakure no Sato se encontraba completamente rodeada, esperando la muerte, pero lo que nadie llego a esperar fue que el Kazekage, se había convertido en un monstruo.

Lo único que quedo de aquella batalla fueron los miles de cuerpos siendo ahogados por la arena, un país reducido a ruinas mientras que su líder al borde de la muerte juraba venganza entre la sangre que brotaba de su boca y casi no permitía hablar. El Mizukage que yacía casi al borde de la muerte había acabado con su vida, de la misma manera que el Kazelage había hecho no solo con el Hokage si no también con el Getsukage del cual yacían sus extremidades esparcidas por cada rincón de aquellas ruinas que comprendían la entrada a la aldea oculta entre la arena.

Tras aquella masacre que volvió a teñir el cielo del rojo metálico de la sangre, el desierto ahogo nuevamente al país del viento, país donde roto del odio el Shukaku instalo sus dominios, provocando la retirada de todos los shinobis hacia sus respectivas aldeas.

Las leyendas se habían convertido en la realidad, un estado de alerta ahora provocaba que una vez más, la unión de las aldeas fuese inminente aunque recelosa. Estas se habían unido en combate para acabar con el ya difunto Kazekage , algo que les había brindado el conocimiento que largos años de disputa, los había alejado. Fue de este modo como se pacto la paz, una paz que aún yacía bajo el odio entre países, la pregunta ahora es... ¿Quien será el primero en romperla?


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Re: El Nacimiento de los Ninjas

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