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[2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

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[2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por NB Narración el Miér Nov 15, 2017 6:20 am

Examen Chunin: Bosque Prohibido
El canto de la lluvia parecía impregnar cada centímetro de aquel gigantesco descampado que lo único que mostraba en el horizonte, era el inmenso bosque que se situaba cruzando una alambrada que parecía estar clamando la sangre de aquellos que se encontraban dispuestos a adentrarse en este. El sol se había ocultado al alba, como si receloso, prefiriese esconder su presencia ardiente y desproporcionada, huyendo del clamar de los muertos que parecían marcar con sus garras los centímetros de aquel gigantesco terreno con un olor a tierra húmeda, tan pura que podía despejar las fosas nasales de los que se encontraran tomando posición en sus respectivos lugares, mientras que los ojos de los de mayor rango se encontraban fijos en sus rostros, como si el simple hecho de mostrarse ante aquel territorio no fuese más que una prueba psicológica de la cual no cualquiera podría salir con vida.

El terreno era amplio, tanto que incluso casi un cuarto de una aldea podría poblar tal prado que se veía oculto por la imperceptible sombra de un árbol que devoraba el cielo y era alimentado por la humedad de lo que parecía ser una niebla de gran espesor, la cual rodeaba las inmediaciones al inicio de lo que aparentaba ser un área circundante a la presencia de los jóvenes Genin, que se alineaban en dos filas de diez shinobis cada una.

La tensión era palpable, el silencio tan sepulcral incluso parecía sentenciar aquella incomodidad que mostraban los altos cargos a lo que parecía la espera de un anuncio que no llegaba, incluso cuando leyendas que se encontraban plasmadas en las historias de todo Daichi, alzaban su presencia. Estas lo hacían con vigor, y rostros que parecían mantenerse alerta como si la misma guerra estuviese a pocos segundos de estallar aún y a pesar del tratado de paz que hasta ahora, había mantenido los conflictos ocultos tras el manto del olvido.

Una pequeña tribuna natural de piedras alzaba la presencia de todos aquellos que formaban parte de la élite de cada aldea mientras que, a su costado y sobre el prado, se podría observar la presencia de Chunins de varias procedencias, Chunins que debían formar parte de aquella comunión que tarde o temprano llegaría a su fin, aunque estos tuviesen por el momento la obligación de simplemente mantenerse a espera de las ordenes de sus superiores, aunque sus ojos debiesen de estar fijos sobre los jóvenes que tarde o temprano, ingresarían en aquel enorme bosque que se encontraba tras la tribuna con orientación al este, donde hasta el momento, el silencio seguía bautizando las altas presencias.
NPC Kirigakure: Aramis Voda
Perdida entre el silencio, una albina parecía mantenerse con la misma frialdad del temporal que tarde o temprano arremetería contra los cuerpos de todos los presentes. Sus orbes de un azul más puro que el mar parecían impunes incluso a pesar de aquella tensión que pendía de un hilo.

Aramis Voda, una de las Jonins más reconocidas en el País del Agua, pero no por sus hazañas, si no por ser la mano derecha de Ayame Saito, la Nidaime Mizukage; tomaba el liderazgo de su país en aquella ocasión, marcando con su presencia el gran poder que suponía un país como el mismo que había dado fin a la vida del tan temido Kazekage diez años atrás. Su presencia parecía hacer temblar la misma existencia, sus pálidas manos se encontraban cruzadas junto a sus brazos mientras que un particular pero a su vez gran y adornado abanico se colgaba tras su espalda, anunciando el poder de un arte como aquel que no todos tenían el placer de dominar.
Jonin Kirigakure: Goro Isashi
Junto a ella y sin romper con aquel aura de gran poder, uno de los hombres más temidos de la aldea perdida entre la niebla. Goro Isashi, el primero de los siete espadachines del país del agua que tenía el honor de no solo portar a Kubikiribōchō, si no de hacer uso de esta de una manera tan magistral que en cuestión de segundos podría hacer correr la sangre de los presentes que se atreviesen a mancillar la presencia de la que actuaba como heraldo de la tan afamada líder del país del agua.

Sus brazos de la misma manera se encontraban cruzados, su mirada de completa indiferencia podría incluso romper montañas en compañía de aquella joven de cabellos plateados que se encontraba a su izquierda y pactaba el gran poderío que suponía una de las naciones más reconocidas por los shinobis que defendían sus terrenos y se escondían entre la niebla, convirtiéndose en letales asesinos dignos de temer.
Jonin Getsugakure: Ryuu Kobayashi
En torno a una palabra tan ruda como lo es la comparación, no había modo de retar los pálidas orbes del hombre que lo acompañaba a su izquierda. Ni si quiera la preocupación por su bienestar había provocado que el mismo país de la luna decidiese mandar a otro shinobi de alto rango a hacer acto de presencia junto a este.

Un hombre temido en todo el mundo, que si bien se podría encontrar a la par del espadachín, este no sería capaz de igualar la fuerza con la cual el Yotsuki podría llegar a destruir medio país de un simple puñetazo tal cual las leyendas no solo contaban, si no que a su vez, también lo verificaban.

Aún y a pesar de todos los rasgos que lo conformaban, de la rudeza de su presencia, o de la manera con la cual se alzaba a la par en altura con el Jonin proveniente de la aldea oculta entre la niebla, su mirada indiferente si tenía dirección, convirtiéndose así en todo un critico de cada uno de los Genin que actualmente marcaban una fila ante aquella tribuna de piedra. Sus labios enfundados en la placa de metal que en ocasiones distorsionaba su voz, parecían brindarle un rostro impregnado de una dureza inigualable, una que cualquiera que se cruzase con su mirar podría ver a la mismísima muerte tomando posesión de cada uno de sus sentidos.
Jonin Kumogakure: Kitsune Yamanaka
Rompiendo con la tensión, una joven de cabello dorado se alzaba por debajo y a un par de metros del fornido de ojos albinos, provocando que un pequeño hueco los separase, como si algo crease una leve ausencia.

Su sonrisa parecía tan pura que, muy a pesar de que sus labios se encontrasen sellados, el color cereza de estos podría encandilar a cualquiera que se topase con su único y azulado ojo, dado a que el derecho se encontraba parcialmente oculto por un largo mechón de su cabello el cual llevaba anudado en lo alto de su coronilla, marcando una cola de caballo que bailaba con la pequeña brisa en la parte baja de su espalda.

Kitsune Yamanaka, reconocida como una de las shinobis más bellas de Daichi, y con un potencial que la había colocado como la líder del clan Yamanaka en su aldea e incluso casi en la totalidad para aquellos que fuesen capaces de dejar atrás las grandes diferencias que suponían las fronteras. Aún y a pesar de ello, el mismo nombre que su líder grababa en la totalidad de los shinobis del país del rayo, provocaba que cualquiera pudiese sentir cierto repudio ante tal presencia muy a pesar de su admirable atractivo.
NPC Kumogakure: Masao Namikaze
Desentonando a su vera por la gran diferencia de altura, la presencia del joven que la acompañaba destacaba casi más que ninguna. Sus prendas parecían además crear discordia con un descaro que pocos podrían comprender pero que darían a conocer su puesto como la guardia real del mismo Raikage, su más preciado pupilo que, con solo quince años de edad, se encontraba destilando con su presencia la prepotencia que suponía su gran poderío.

Su mirada hacía caso omiso a todos los presentes mientras que, en armonía con la mayoría se encontraba con ambos brazos cruzados y parcialmente ocultos por una chaqueta de grandes dimensiones, azul y con decoraciones propias de aquellos que siempre se habían marcado como seres superiores al lado de la plebe que suponía cualquiera ajeno a su país. Cada decoración de sus prendas parecía ser inaccesible para simples mortales, mostrando así los mismos ideales que su líder a la hora de alardear de las grandes riquezas que portaba el país del rayo.
Examen Chunin: Bosque Prohibido
A la par que cada uno de los afamados Jonin se alzaban ante los shinobis de menor rango, estos podrían sentir como el frío poco a poco calaba en sus huesos por la gran humedad que poblaba las inmediaciones del país de la hierba. Algunos podrían tomarlo como malos augurios, otros como una mera incomodidad mientras que, por el contrario, aquellos que conocían los angostos terrenos del desconocido y frondoso lugar, simplemente devoraban con su mirar las espaldas de los que aún no conocían los grandes peligros que suponían adentrarse en aquel mar de desgracias.

El bosque prohibido era conocido de manera mundial, todo el mundo era consciente de las ciento y una desgracias que habían recaído sobre este y es que, muy a pesar de comenzar en el país del fuego, el pasar de los años había provocado que este se comenzase a ver engullido por la poderosa presencia de la hierba, un país que algunos tachaban de maldito por haberse convertido en el territorio colindante con la muerte del país de la tierra y que había provocado que incluso a pesar de la belleza que tiempo atrás había sido envidiable, ahora, la mayoría de la humanidad decidiese abandonar tales territorios donde en ocasiones los rumores hablaban sobre la distorsión de la realidad en la misma fauna y flora.

La espera parecía hacerse eterna, pero, a pesar de ello, el silencio solo se rompía al escuchar sonidos desconocidos que provenían del otro lado de aquel alambrado de tres metros de altura, que hasta el momento los mantenía a salvo y alejados del interior de aquel horrible lugar.

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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por NB Narración el Miér Nov 15, 2017 6:20 am

Pautas y Normas.
- Os encontráis en el País del fuego pero, a pesar de ello tal cual la misma narración indica, parte del país ha sido engullida por la flora del país de la hierba, razón por la cual, cruzar la alambra significa adentrarse en territorio neutral.

-Este post se trata de uno introductorio donde conoceréis a los NPCs que formaran no solo parte del examen si no también de la trama principal del foro. Una toma de contacto con ellos significa comenzar a integrarse en la historia de Nine Beasts ya sea de manera activa o simplemente pasiva, algo que vosotros decidiereis con vuestra actuación en el examen.

- Para formar parte del examen debereis de cumplir los siguientes requisitos:


  • Haber gastado todos vuestros PN para de este modo estar a 0 o en su defecto en una cifra que no pueda ser gastada.
  • Haber cumplido todos los requisitos. (En caso de no haber pasado el requisito de actividad podéis comunicaros con la administración, específicamente con Quinn N.Phoenix para así dar o no por valido vuestro ingreso en la trama)


-Antes de entrar en el examen tenéis derecho a pasaros por la tienda del foro para comprar los objetos que veáis necesarios, no hace falta recurrir a DeathBattle para ello como con las compras ninja. Una vez posteeis en el examen si no habéis llegado al mínimo de PN o no los habéis gastado se verán reducidos a 0 automáticamente por lo que no olvidéis realizar vuestra compra por MP.

-Tenéis exactamente 48 horas para postear en este tema, en caso de no hacerlo quedareis descalificados del examen y no se os permitirá formar parte de este. En caso de que todos los usuarios posteen antes de que el tiempo finalice, la narración proseguirá a continuar con el inicio del examen. Por lo que, cuanto más rápido posteeis, más rápido avanzaremos. Si uno de los integrantes es vuestro vecino nosotros mismos os damos permiso para acudir hasta la puerta de su casa a regalarle una bomba para que se meta prisa. Tick Tack.

-Todos debéis de usar la Tablilla de post de rol del foro dado a que se trata de un evento de gran importancia y cuanto más guapos esteis, más feliz tendréis a la examinadora. Si por algún casual tenéis problemas con estas o no tenéis modo de ponerla por postear desde el teléfono móvil comunicaros con algún miembro del staff.

-El procedimiento para postear en el tema es el siguiente: Deberéis de rolear vuestra llegada al país, vuestras impresiones y todo lo que deseéis de vuestra estancia en el campamento en el cual habéis estado por dos días, a la espera de que todos los países llegasen hasta el lugar citado. Recordad que algunos habéis venido con vuestro Jonin, pero, desgraciadamente aquellos que no han continuado la trama perdéis el derecho de una pequeña ventaja que suponía esto. Vuestra obligacion en este foro es narrar hasta que os colocais en la fila, repartiendoos en ambas como querais. Una vez todos esteis colocados y en silencio la narracion continuara. Estais frente a grandes leyendas del mundo de Nine Beasts que podreis encontrar tanto en el apartado de NPC en los expedientes o en el panel de arriba, lo normal por no decir obligatorio es que vuestros personajes conozcan a todos y cada uno de ellos. Recordad, el respeto es algo muy importante, mas aun cuando estais en medio de un proceso de examinacion para ascender de rango en la jerarquia shinobi.

-Os encontrais a la espera de instrucciones por parte de vuestros superiores por lo que no debeis avanzar de dicha narrativa, solo finalizarla en cuanto os coloqueis.

-Recordad poneros en la piel de vuestro personaje, si hay algo importante en un foro de rol es encarnar a la perfección la misma descripción de este. Estamos en una trama, la administración en caso de que se realicen actos bélicos excesivos procederá a examinar a fondo el personaje para ver que sus actuaciones estén justificadas. En este examen, la muerte del personaje es completamente válida.

-El relleno está TERMINANTEMENTE PROHIBIDO al igual que los Flashbacks. No se pondrá un máximo de lineas pero por favor diferenciad lo que es relevante o no en el momento, vuestras abuelas no son una buena manera de decidir si sacas o no un kunai. En este examen os evaluamos por lo que los datos irrelevantes no nos ayudan. No exageréis vuestros posts. (Igual, el primer post es más libre)

-Hasta el momento no debéis de colocar la información de vuestro personaje, en caso de que debáis de empezar a colocarla se os avisara por medio de nuevas pautas. Por el momento, limitaros a adentraros en la ambientación.

-Pasada esta introducción, tras el post de la narración y las nuevas pautas entrara en vigor la norma de 24 horas por post.

-Se debe de respetar siempre la narración, en caso de no hacerlo puede suponer entrar en conflicto con algún NPC.

-Por último ¡Recordad pasarlo bien!

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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por Kio Sawarabi el Miér Nov 15, 2017 5:31 pm


No había sido un viaje agradable, y salvo por excepciones, los últimos dos días me habían puesto a prueba. La tensión en el aire que existía entre Kio y Kobayashi era evidente, aunque en realidad solo emergía por parte de mi compañero que estaba molesto desde nuestra primera reunión con él.
Kio no había soltado una sola palabra en todo el camino desde nuestro país hasta el actual que yacía bajo nuestros pies, incluso ignorando a Natala y Haru sin verdaderas intenciones. El malhumor que podía llegar a tener mi salvaje dúo alcanzaba a ser atroz, pero no era redirigido hacia mí por lo que tenía esperanzas de que solucionara sus conflictos internos antes de la gran prueba que se nos avecinaba.

Volver a pisar el país del fuego era todo un reto. A pesar de ser el más inteligente de nuestra pareja, mis recuerdos eran un poco opacos, pero vivir junto a Kio y nuestra madre, hacía evidente cuando se conmemoraba un año desde que partimos por cuestiones familiares. Para el rubio, cuyo hombro era la superficie en la cual estaba sentado sobre mis patas traseras, no podía ser distinto, pero desde que cruzamos la última frontera su actitud no había cambiado en lo mas mínimo..

Ahondar en cada detalle del campamento era innecesario.

Tras aprovechar cada interacción dada en las últimas horas, de formas que quizás solo nosotros podíamos comprender, la hora había llegado y el anuncio de que se requería nuestra presencia nos encaminó hacia la zona en la que todo daría comienzo de una vez por todas...

La escena era inmensa, y el detalle de la ligera lluvia lograba poner el moño que faltaba a la ambientación.

Llevaba mi sudadera anaranjada, perfectamente diseñada para perros ninja, con la capucha puesta para mantener mi cabeza bien abrigada. Kio usaba su vestimenta habitual por debajo de un manto oscuro, ocupando solamente la capucha de su camiseta y dejando de lado la del abrigo. Sus dos hombros eran rodeados por las correas de la mochilla que tenía a sus espaldas. La distribución de su armamento permanecía invisible debido a las telas oscuras de la capa lunar, pero estaba todo allí, desde lo más básico hasta lo previamente armado.

Desde que nuestra vista se volvió clara comencé a mover la cola algo emocionado por la ceremonia que parecía estarse llevando a cabo; comparado con la graduación de la academia, esto estaba años luz por encima, y por ello un vistazo a Kio es lo único que atiné a dar, ahogando un ladrido o queja en cuanto aprecié el estado en el cual se había sumergido...

Los pasos del rubio eran largos, dados con fuerza y gran confianza. Con varios metros aún por recorrer, él había tornado en pleno viaje su dirección hacia un punto en específico de la fila que se alzaba de cara a la tribuna de piedra. En esta se veía a posibles celebridades del mundo shinobi, por detrás de más ninjas que no aparentaban tanto poder como los "héroes".
Él mantenía el ceño fruncido, pero se saboreaba lo que estaba por venir, puesto que aquella lengua repasando sus labios en cuanto se clavó en la primera fila fue sin lugar a dudas el propio toque con el cual cortaría la tensión para nosotros, al menos mientras aquello no diera comienzo.

De un salto bajé desde las alturas que brindaba el Inuzuka. Fui girando sobre mi propio eje a escasos centímetros de él, observando los alrededores con atención. En ese momento pude notar con exactitud la perfecta alineación que Kio había tomado con el puesto de nuestro superior, Ryuu Kobayashi, al cual miraba de forma penetrante con sus ambarinos orbes, casi como desafiándolo a pelear, muy a pesar de que ambos reconocíamos nuestras nulas probabilidades en un posible enfrentamiento mano a mano.

Kio se cruzó de brazos y separó los pies un par de centímetros el uno del otro. Yo volví a sentarme sobre mis patas traseras frente a él, luego de sacudirme un poco para deshacerme del agua que hasta el momento me había mojado, acto que hizo que aquella capucha se bajara por sí sola librando el máximo potencial de mis puntiagudas orejas. El blanco pelaje de mi ser poco a poco se erizaría de la emoción, haciéndome ver más grande de lo que era —para mi edad era el mas grande—, pero sin poder evitar dejar de lado de que aún era un cachorro.
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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por Hachibi el Miér Nov 15, 2017 7:34 pm


Uzumaki Hachibi
La travesía física había sido larga, sin duda, pero la mental lo era aun más. A cientos y cientos de kilómetros de casa, revivo el momento desde el cual mi cuerpo comenzaba a sufrir lo que mis pensamientos tanto temían y esque hace tres días que rendirle cuentas al mundo de mis sueños me ha costado, cada ebra de mi piel ha permanecido especialmente sensible, mis pensamientos se han agudizado con el único propósito de imaginar las posibilidades de lo que solo el tiempo dará paso, meditar no me había sido jamás tan evasivo como ahora.

Aun a temprana hora, mi cuerpo ya no se hallaba más en el colchó, tomé un baño frío que luego cambié a calido con el virar de las perillas, miraba el agua caer en camara lenta, la sentía recorrer todo mi cuerpo llevándose parte de mi esencia con él. Recuerdo haber cepillado mi cabello aun más de lo usual, lavado mis dientes, haber hecho la cama y ni daban las tres de la mañana. Revisé mi inventario, no era demasiado, solo el que precisaba suficiente. Las manecillas del reloj las sentía moverse despacio, cada matilleo que daba era más y más fuerte, más y más lento, casi puedo jurar haber oído el sonido de los engranes girando. Lo siguiente fue la entrada de la aldea, la miré y analicé hasta el cansancio y un poco más. De ahí el tiempo se arremolinó como el agua en un orificio, pasó tan deprisa que apenas me di cuenta, la hora de partida solo me había hecho ser acompañado por un miembro más de mi aldea, dle cual ni el nombre le pedí.

Mis pies debieron recorrer un tramo jamás explorado por ellos, detallado úniamente con el propósito de aumentar nuestra seguridad; de ahí, una embarcación con destino determinado mucho antes de todo esto, nos esperaba para encubrir nuestro paso hacia el país del fuego, una cuartada predecible, pero funcional al fin y al cabo; durante dos días y una noche no descansamos, pero al menos yo no lo necesitaba, mi cuerpo por sí solo no quería parar, se esmeraba en llegar en ese instánte, si antes pudiera mejor.

El clima fue de mi agrado, agradecí enormemente la dicha de las fechas y su frescura, aunque la humedad igual marcaba gran diferencia. Al final, nos encontramos en el campamento, había personas de todos lados, tan diferentes, tan distintas, pero algunos rostros conocidos pude apreciar, aunque solo de reojo, cuando nos dieron nuestras habitaciones, no pude salir, me obligué a descansar y meditar hasta sentirme calmo de nuevo. El día de hoy, pude disfrutarlo más, comí lo necesario y nada más, la ansiedad se había dicipado y en paz me había encontrado. todo marchaba bien hasta que tuve que encarar una realidad más allá de lo imaginable para mí.

Enervado ante la presencia de prominentes y renombrados personajes sentí como si mi pecho tuviera alguna clase de amarra. aflojé mi chaqueta un poco intentando darme espacio, mientras mis pasos lentamente se van colocando al inicio de lo que después de mi forma una fila de diez personas. Estaba prácticamente al frente y aun con mi altura, mi edad y mi experiencia, me sentía tan pequeño, tan desechable a lado de la quinteta de Jounins. Tres de ellos tan solo los reconocía de mitos y leyendas, pero dos de ellos eran más que reconocidos dentro de los confines de Kirigakure, representaban lo mejor de lo mejor. El contraste entre ese Yinyang me dejaba serio, podía sentir mi boca luchando por esbozar su casual sonrisa y estar de piedra, casi se podría caer de mi rostro pero al final unas palabras resonaron en mi cabeza. Mi cuerpo dejó de tensarse y en un suspiro solté todo. Estar frente a esas celebridades, era un honor y la posibilidad de demostrar de lo que soy capaz. Inspirado por esa nueva forma de pensar, me aferré a la esperanza de demostrarles que su viaje para evaluarnos, al menos conmigo, no será en vano. Sin tomar futuras acciones, me quedé en la espera de las siguientes instrucciones, solamente paseando mis ojos entre los de los Jounins para grabarme bien sus características, algún día serán de gran utilidad.

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FICHACRONOLOGÍAHOJA

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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por Kishue el Miér Nov 15, 2017 7:46 pm


Phantasia
Había sido un viaje bastante más tranquilo de lo esperado, incluso más que el último examen chunin al que fui, si bien es cierto que es mucho más cercano que el otro, sentía que este iba a ser más largo y peligroso, algo me había puesto nervioso de esto desde antes de empezar el viaje, quizás era la sensación de no poder fallar esta vez, últimamente me estaba repitiendo mucho esta frase, quizás para darme ánimos o quizás para mortificarme por no haber aprobado, desde aquella vez me he estado preguntando si había dado todo de mí o no. Como nunca me he estado devolviendo al pasado como si fuera a cambiar algo con ello, la inseguridad empezó a notarse desde ya hace un tiempo, estaba cambiando y no sabía si era para bien o para mal, necesitaba respuestas, que encontré en este trayecto hasta la estancia.

Al llegar me había instalado en mi habitación y empecé a averiguar todo lo que pude sobre el resto de los participantes en esta aventura, la última vez no me había preparado y quizás ese fue mi fallo, prometí que no ocurriría lo mismo, que me prepararía y enfrentaría el examen de manera cuidadosa, otro acercamiento, menos vanidoso, no había razón para serlo y lo aprendí a las malas. Reuní la información necesaria en mi mente con respecto a los demás participantes y tuve una buena vista de unos individuos, muchas personas se mantenían cuidadosas, otras no tanto con respecto, pero sobretodo me preparé, me alisté para este momento, no era cuestión de ver al resto, sino de hacerlo y prepararte, tener herramientas para sorprenderlos y por eso puedo decir que evolucioné.

Este día no llevo la prenda habitual, cubierto por el misterio de una capa que llega hasta la mitad de mis piernas, ocultando no solamente mi cabeza con una capucha, sino de mis hombros hasta el final de esta, cerrada totalmente, podría ser incómodo en ciertas circunstancias que evitaría con astucia. Para aquellos que logren mirar por debajo podrían apreciar una polera y unos pantalones largos, debajo de la capucha unos lentes oscuros que esconden mi azulina mirada. Y lo último, pero no menos importante, son los calzados ninjas y unos guantes. Una completa indumentaria que tiene en común ese color negro azabache de las sombras y de la oscuridad, convirtiéndome en el espectro mismo. A diferencia de todos o al menos la gran mayoría, no poseía herramientas, más allá de esos pequeños amigos que llevo desde antes de tener memoria.

Convocado para tomar el primer paso del examen, asumiendo, la ceremonia de inauguración o inicio, como la vez pasada, frente al bosque cercano al campamento que llama la atención por su inmensidad y misterio,
todos se dirigiendose allá como es de esperar incluyéndome con tranquilidad mientras en mi mente se tranquiliza para no caer en el nerviosismo que llevaba conmigo desde el anuncio del examen, respiraciones profundas y con decisión me formo en la fila con los demás ninjas. Observando con mayor atención al chico que se perdió anteriormente y su cachorro. Posicionado a su lado mirando al perro más que al resto, incluso más que esas grandes figuras de la historia que conocía por la teoría, libros e historias, no hasta después de que este se sacudiera y terminara su ternura.

Mi mirada al volver al "estrado", como quise llamarlo, observando con atención cada uno de los presentes, muy a pesar de mis gafas sentía que cada uno, menos el más pequeño, lograba ver a través estos, mis ojos azules, no más profundo, a través de mí, mi alma. Tragado saliva cierro mis ojos y alargo el aire hacia mis pulmones y centrando en el vaivén del oxígeno, calmando mi tembloroso cuerpo hasta volver a estar estático, incluso utilicé al animal a mi lado para mantenerme con armonía, antes de volver a intentar desafiar sus miradas imponentes.
PAIS DEL FUEGO - BOSQUE PROHIBIDO




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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por Haru Uzumaki el Miér Nov 15, 2017 10:16 pm


Haru Uzumaki
Durante todo su viaje con Ryuu y el resto de sus compañeros se había dedicado a descansar y recuperar el chakra que gastó con sus dos técnicas que utilizó en la reunión anterior. Por eso mismo ahora ella se encontraba recargada y ciertamente lista para sus tarea.
Si se tuviera que especificar donde se encontraba Haru, se podría decir que estaba enfrente de los gennin (de cara a ellos) pero por debajo de los jounin; particularmente ella se había puesto en el extremo más alejado de las figuras con mayor poder jerárquico en ese ambiente ¿Por qué? Pues de esa forma Haru podía ver disimuladamente a Kitsune Yamanaka.

La mujer rubia y de orbes celestes era espectacularmente bella y podría atraer la atención de cualquier, pues por eso estaba disimulando ¿Ósea? La Uzumaki estaba actuando como una niña enamorada de la Jounin  ¿Con que motivo? Ella tenía un trabajo especial que cumpliría a toda costa, si aparentaba ser una adolescente “tonta” y “enamorada” no levantaría tantas sospechas. Por eso mismo los orbes rojizos de la chunnin enfocaban todo el tiempo en Kitsune… causando que la pelirroja se sonrojase constantemente ¿Acaso realmente le gustaba? No, la verdad era que sentía vergüenza por estar haciendo la escena de una niña enamorada… pero justamente el hecho de que sus mejillas tomaran un tono carmesí causaba una buena escena en Haru que necesitaba disimular las acciones que posiblemente haría en un futuro.

En aquel instante la kunoichi se encontraba vistiendo unas calzas negras, una blusa blanca –un poco alargada pero con buena terminación, por lo tanto se veía bastante bonita-… que por arriba de ella llevaba su chaleco correspondiente como kunoichi.
El ambiente era extraño, la lluvia caía y mojaban levemente los cabellos rojizos de Haru que estaba atado en una coleta –dejando algunos sueltos-… por otra parte la kunoichi no desistía de estar atenta al ruido que provenía del bosque que tenía a su alrededor… este parecía estar por detrás del alambrado de tres metros de altura ¿Realmente estaban seguros en ese lugar?
PAÍS DEL FUEGO - EXAMEN CHUNIN




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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por Ikum el Miér Nov 15, 2017 10:26 pm


Ikum

La realidad abrumaba todo lo que podía pasar por mi mente en esos instantes, cualquier tipo de idea se veía interferida por esta, dejándome espacio solo para pensar en ello. Dentro del recinto observé detalles de todo tipo, dado que había personas de todas, o casi todas las procedencias importantes en el día en el que estamos. No había conocido demasiados ninjas siendo sinceros, pero eso no me preocupaba ya que tarde o temprano conocería a varios de los integrantes con los que iba a examinarme. La humedad y la basta naturaleza reinaba en el lugar desde que llegué, todo era verde, y aunque ya hubiera escuchado sobre habladurías de que el lugar estaba maldito, a la vista de mis ojos y perspectiva, todo aquello era precioso, era la primera vez que salía del país que yo recuerde y toda esa exagerada forma de vida que se proclamaba ante todo me parecía una obra de arte.

La estancia en el campamento había sido más agradable de lo que pude imaginar antes de haberlo vivido, en las horas de sueño apenas se escuchaba más que los animales que rondaban por esos terrenos y quizá alguna bronca si tenías algo de mala suerte, pero nada que no se pudiera aguantar. Enseguida nos proporcionaron comida y ropas de abrigo para las habitaciones correspondientes, no podía haber queja de amabilidad ni de cortesía. “También es cierto que si nos pasara algo quedarían en mal lugar ya que no podríamos participar y habría bajas de última hora.” Pensé, así que obvié que el trato sería algo obligado para los trabajadores y encargados de esos aspectos.

A nadie le interesaría tener mala fama a base de un evento de la talla de este, aparte de que debería generar ingresos, por supuesto.

Una vez preparado para salir de aquella cabaña a la que probablemente jamás volvería, lo hice, me deshice de sentimientos negativos y me dirigí hacia mi destino, mientras miradas con resquicios de todo tipo intentaban traspasar mi seguridad y nerviosismo a medida que iba caminando hacía las dos filas ante aquella especie de palco donde se encontraban los superiores que habían sido nombrados por cada aldea en cuestión para representarlas.

Mi paso continuaba lento, avanzando hacia aquel lugar, sin prisa, pero decidido intentando crear una atmosfera alrededor de mí que me impida sugestionarme o abatirme para seguir del mismo modo en el que estaba ahora mismo. Parecía que hasta Bonbara tenía ganas de que esto comenzara y poder salir a la luz para ser utilizada. Mi ideal era tenaz, y no me iba a importar dejar mi vida atrás con la razón de mantenerlo firme. Sea lo que sea iba a hacerlo frente, o por lo menos intentarlo. No quería haber entrenado y esperado tanto tiempo para convertirme solo en Chunnin, tenía que hacerlo a mi manera, siguiendo fiel a mí mismo.

Cada vez que uno de mis dos pies avanzaba creía aún estar a kilómetros de ese palco, era una sensación similar a que el tiempo corriera más lento de lo normal, tenía suerte de portar la ya usual máscara de gas, así podía gesticular mucho más sin que apenas se notara. Con un dibujo de rostro sorprendido, definitivamente acabé llegando donde debía estar, aquellas dos filas formadas y colocadas directamente adrede para congeniar con el contraste de nivel entre los superiores con nosotros. No más de cinco personas son las que allí arriba estaban presentes, juzgándonos visualmente uno a uno cada vez que íbamos accediendo. Podías notar como ese poder rezumaba y el foco estaba ahí mismo, delante de mí. No sabía con certeza el poder de estas personas, pero dado a las leyendas y hazañas, debía rozar casi lo legendario. Después de colocarme en mi puesto en la fila, puse mi mano encima del mango de mi arma, manteniendo la vista cerrada por completo, palpándola. “Vamos a hacerlo. Es la hora.” Reflexioné antes de abrir por completo mis globos oculares, dando directamente la luz a estos, resaltándolos más quizá, detallando a cada uno de los jounnins que estaban colocados en frente nuestra, una vez tomada mi posición en la fila, solo debía esperar nuevas órdenes.



País del fuego - examen Chunin






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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por Ragnar el Jue Nov 16, 2017 2:49 am


Ragnar
La vida era una constante toma de decisiones atrás de otra, donde cada fragmento en el cual el individuo obraba se transformaba en una acción que era completamente irreversible para la historia que este fuera desarrollando. Todo era una cadena, podías llamarlo destino teniendo en cuenta como las cosas se desarrollaron con mi esposa, o sencillamente que el azar parecía beneficiarme en las situaciones críticas de mi vida, pero lo que realmente importaba tener en cuenta era el como los contextos marcaban las pautas para un mejor desempeño en los momentos que realmente lo ameritaban. El combate contra Froh, el combate contra Jack, el ascenso de la academia, el viaje al país del agua, el viaje hacia las islas donde entablaría tal fuerte relación con el ya difunto Senju, la primera vez con mi mujer, la separación a nivel país y como hecho más reciente la desaparición del compañero de vida que me aguardaba en el país del fuego. Había muchos hechos que fomentaban que cada una de las gesticulaciones, actitudes, palabras selectas e inclusive movimientos obrados tuvieran sentido dado que en cuanto las situaciones se ponían difíciles ahí era donde crecía, donde tomaba los colores de mi clan sobre mi espalda y continuaba avanzando implacable sin dubitar ante las emociones que debiera sentir. 

Era necesario a decir verdad la breve introducción para poder dar a entender el porqué de mi estadía en las fronteras con el país de la hierba, pero lo que sería completamente la clave para que el espectador pudiera encontrar coherencia en mis actos sería aquella promesa mental que había hecho en un primer momento a Quinn de otorgarle la inmortalidad y aquel deseo hirviendo que alimentaba con una larga pasión cada una de las palabras que soltara provocado por la persona con la que más orgulloso me había sentido a lo largo de la vida por tener el placer de haber combatido a su lado. Sin duda, el compañero de mi vida y el mejor amigo que podía haber tenido. 

Me levanté temprano ese día teniendo en cuenta que mi estadía era de colado en la cabaña donde a mi esposa le habían dado alojamiento. Mi cuerpo se encontraba completamente relajado y satisfecho a nivel deseos por esas noches consumidas que había logrado tener con la violácea, pero lo que mas satisfacción me brindaba era el hecho de saber que al igual que los ultimos días juntos en la cabaña en la isla misteriosa, nuestra estadía era exactamente igual en este caso y que contaba una vez más con su cuerpo que me brindara amparo a la hora de dormir siendo la última cosa que mis ojos observarían una vez estos comenzaran a cerrarse y la primera en la cual centrarían su atención al despertar. 

Esa mañana debían ser aproximadamente las cinco de la mañana, la cual si bien había hecho el mayor esfuerzo para caer completamente agotado para cuando dieran las nueve de la noche previo al examen una sensación de ansiedad comenzaba a tomar control cortándome por completo el sueño inyectando paralelamente que se dejaba ver completamente factible en el estado de estrés inerte que mi cuerpo traía y la adrenalina en la cual ante una sensación de peligro estaría completamente preparado para poder sobrellevarla con completa eficacia. Me senté en el borde de la cama aun teniendo en cuenta que mi pareja estaba en el quinto sueño para el momento aun con la carencia de ropas que ambos teníamos. Bostecé paulatinamente que fregaba con mi mano izquierda mis ojos buscando que estos se mantuvieran abiertos sin complicación alguna, para que mientras me estirase me colocara de pie y ladeara mi rostro observando la parsimonia al igual que la elegancia que ella traía aun durmiendo. Los sentimientos eran más que evidentes que tenía por ella.

Ya de pie acomodé mis cabellos con mis manos con el flequillo hasta los hombros enmarcando un lado de mi rostro, y adopté una vestimenta dedicada a la ocasión que traía en mi mochila para el momento que contaba en una brillante armadura tradicional color rojo (similar a la de un samurai) usada sobre un traje negro simple. Múltiples placas de metal componían la armadura, formados en múltiples dispositivos de protección a lo largo de su cuerpo, en particular: el pecho, la cintura, los hombros y los muslos. Que a diferencia de la placa que traía en la delantera dejaba mi espalda totalmente al descubierto, presumiblemente con el fin de mostrar mejor escudo de su clan. Esta ropa era acompañada completamente por botas y guantes además del protector de la aldea de la hoja que usualmente no solía utilizar pero que en esta ocasión lo vestía lúcido en la frente. Dos muñequeras improvisadas ocultas de color rojizo tirando al bordo bajo los guantes que provenían de las telas de la ropa de Zeto y una larga especie de cinta que se encontraba atada por sobre donde debería estar mi bicep pero que simplemente envolvía la mitad de esa parte por sobre la armadura.

Suspiré posterior a depositarle un beso sobre la frente a la violácea y dirigirme hacia la cocina donde desayunaría previo a encaminarme en dirección hacia el lugar donde había sido citado para lo que se suponían los exámenes chunin tomarían comienzo. Parecía que nadie le había comentado segun la información en la carta a los participantes que la carretera sería su fiel y fría compañera, por lo que todos íbamos como carne de cañón al frente para pelear en una especie de clandestinidad para goce de los de mayor cargo donde muchos sufrirían sesiones de dolor e indiferencia por sus pares, condenados en aquel lugar donde los cuervos que me acompañarían comerían sus carnes paulatinamente que mi férrea postura me mantuviera vivo. Pero que sin duda no era más que un eslabón más en el momento con fines macabros el cual buscaba romper agraciado por la dueña de mis sueños.

Arribé al poco tiempo al lugar convocado, una especie de prados donde además de tener en cuenta la posibilidad de lluvia que era inminente muy probablemente. El sol para el momento en que arribé al lugar estaba recién escondido, dando a entender que no habría iluminación alguna que nos acompañara a las dos filas de ninjas que se encontraban en el lugar, en la cual tomé posición en el ultimo lugar de la primera fila perfilado completamente para los ninjas que parecían observarnos soberbios desde una especie de tribuna improvisada o algo por el estilo de piedra buscando infundir una especie de presión psicologica adicional a la que ya traíamos. Cargaba para el momento una mochila con completo equipamiento ninja que había comprado al igual que provisiones básicas como agua y demás, por lo que se podía deducir y observar que se encontraba un tanto pesada. 
Ignoré por completo al resto de los ninjas, e inclusive a la gente que se encontraba mirando y busqué con anhelo en el momento las personas que se encontraban debajo de las especies de gradas intentando encontrar los ojos de mi esposa, quien una vez los encontrara en una unión a los míos le dedicaría una sonrisa y besaría el anillo que cargaba en mi dedo anular en señal de dedicatoria como si estuviera próximo a jugar el partido más complicado de mi vida hasta el momento. Posterior a eso, mantuve posición firme cerré por instantes los ojos y depositando mi mano derecha sobre el mango de la katana que se encontraba alineada a mi cintura derecha enfundada, exhalé buscando relajarme teniendo en cuenta el papel que tenía en mis bolsillos entregado por la mujer de cabellos violetas días atras en nuestro reencuentro. - Estoy acá y estoy listo. Ellos no lo están. ¡Adelante! - Corría en forma de oración cíclica por mi mente a la par que pensaba en el previo encuentro con el hermano de la violácea, quien había tomado de alguna manera u otra gracias al linaje compartido un afecto latente. Realmente estaba listo para esto, lo estaba desde el momento en que mis ojos vislumbraron por primera en la isla vez los de la persona que me acompañaría hasta el final de mis días.
País del fuego - Examen Chunin






Vamos Boquita querido! :



Bromance + Misiones.:


Misión S: 0
Misión A:
Misión B: 0
Misión C: 3
Misión D: 7

Narro - Hablo - Pienso

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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por NB Narración el Jue Nov 16, 2017 2:58 am

NPC Otogakure: Kin Tsuchi
Entre el silencio y las grandes expectativas, los movimientos de la Genin a la hora de realizar acto de presencia en el área, eran algo que destacar. La manera con la cual su trayectoria tomaba lugar era tan precisa que cualquiera podría llegar a pesar que hubiesen sido anteriormente confabulados entre los ideales de un país que siempre que hacía acto de presencia, marcaban el terror como el primer plato que se serviría ante sus enemigos.

Su melena larga y negra danzaba con cada uno de sus pasos mientras que, su oscura bandana marcaba el símbolo de la Aldea oculta del sonido, convirtiéndose seguramente en la primera vez que muchos de los presentes fuesen conscientes de la verdadera existencia de aquellos shinobis que generalmente, se mantenían en el anonimato, como si de simples rumores se tratasen.

Su pálida piel parecía colocarla casi en el abismo mientras que sus oscuros ojos se hacían ver algo más opacos de lo normal, como si ningún signo de vitalidad se encontrase formando parte del cuerpo de esta que, en cuestión de segundos se encaminaba en dirección a la fila trasera, exactamente, al tercer lugar, mientras que un pequeño movimiento de su mano izquierda tras su espalda parecía acomodar parte de uno de sus compartimentos donde seguramente, portaría los utensilios que usaría para aquel gran evento. Una vez su mano había terminado de acariciar dicho compartimento con un delicado movimiento de esta la volvió al frente para acto seguido alzarla y acomodar el protector de su frente a la par que tomaba su lugar en la fila y se colocaba en posición, mostrando una sonrisa curvada a la par que su mirar se perdía al frente.


Acción Oculta x1


Última edición por NB Narración el Jue Nov 16, 2017 3:25 am, editado 1 vez

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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por NB Narración el Jue Nov 16, 2017 3:24 am

NPC Otogakure: Zaku Abumi
Tras la espalda de la joven podía observarse como un nuevo integrante de su misma villa la seguía de cerca, marcando con descaro aquella altura que lo hacía superar por unos cinco centímetros el metro setenta de la joven que parecía maniobrar frente a él.

Muy al contrario que esta su presencia se hacía de ver algo más despreocupada, mientras que por el contrario sus manos se abrían y cerraban frente a su pecho, como si estuviese buscando liberar sus manos de una tensión impalpable para los que no fueran conscientes de los orificios metálicos que se encontraban anclados en las palmas de sus manos, convirtiéndolo en un shinobi poco común a ojos de quienes desconociesen el verdadero significado de convertirse en parte de aquella aldea que hasta el momento, se encontraba entre las primeras y más misteriosas de estas dada a la gran inconsciencia no solo de su situación si no también de la escasez de sus milicias.

Una vez tanto el como su compañera habían cruzado parte de la extensión donde se habían situado los primeros en llegar, de reojo observaba a todos y cada uno de ellos hasta que finalmente, parte de sus blanquecinos dientes se dieron a mostrar mientras cerraba ambos puños antes de dejarlos caer de forma despreocupada. Una vez parecía haber encontrado el lugar idóneo, se situó a la derecha del joven de cabellos albinos que portaba una misteriosa mascara de gas.

De algún modo había conseguido llamar la atención del shinobi del sonido que por unos instantes más parecía retarlo mientras lo observaba de reojo, inflando el pecho tras respirar con algo de fuerza, como si quisiese hacer notar su presencia con descaro. Tras destilar un gran sentimiento de superioridad su mirada se volvió al frente sin borrar en ningún momento aquella sonrisa repleta de prepotencia que lo hacía destacar entre todos como un simple loco.

Acción Oculta x1

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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por Quinn N.Phoenix el Jue Nov 16, 2017 6:27 am


Quinn N.Phoenix
El mismo crepúsculo parecía haber abandonado la realidad aquella mañana. El reclamo de malos augurios tomaba protagonismo muy a pesar de que las orbes blanquecinas de la joven hasta pocos segundos atrás, se encontrasen ocultas al dejarse llevar por los mismos brazos de morfeo que acariciaban su piel entre las sabanas de una cama improvisada y bastante rustica, propia de una de las cabañas que les habían brindado a los integrantes de aquel evento incluso a pesar de que en esta ocasión, los citados como Chunin se encontraban en tal lugar como parte de la organización que tomaría lugar en aquellos terrenos malditos. La humedad de las inmediaciones parecía destacar los temores que muchos podrían llegar a sentir ya fuese por nervios, o la simple razón de conocer los terrenos que tarde o temprano se convertirían en su hogar por lo que suponían varios días donde, tal cual le habían anunciado por su rango, el peligro, no sería más que una manera de disimular la posible muerte de todos los que en esos momentos, se encontrasen rodeando los terrenos del bosque prohibido.

La inquietud en ocasiones había devorado cada centímetro de su cuerpo muy a pesar de que tiempo atrás ideas como aquellas no hubiesen sido más que una gran diversión pero, poco a poco, parecía que la misma mujer que disfrutaba de las desgracias ajenas, empezaba a rozar la humanidad que había perdido años atrás entre la gran y ardiente extensión que portaba el país del viento. ¿Quien diría que todo se tornaría de aquella manera? ¿Quien llegaría incluso a pensar que la misma joven que disfrutaba y reía bañada entre las entrañas de sus victimas, ahora se encontraba postrada en la cama, desnuda y acompañada de uno de los shinobis que tiempo atrás simplemente habría aborrecido? Su vida había dado un gran vuelco, consiguiendo así que lo que sería una felina dispuesta a enseñar sus garras, no fuese más que una Kunoichi más que disfrutaba de la paz que suponía verse rodeada de los demás o por lo menos, de los que habían conseguido ganarse un pequeño hueco en su vida o incluso, en su corazón.

El mismo arrullo de las aves en un principio habían conseguido amansar a la joven durante aquella madrugada hasta que el movimiento del mismo lugar donde se encontraba tendida, había llegado a activar cada uno de sus sentidos, provocando así que muy a pesar de mantenerse aún aparentemente dormida, vagase entre el mismo sueño y la realidad, tomando como hogar los sonidos que su acompañante generaba no solo a la hora de despertar si no también, de colocar sus prendas y abandonar tras haberle brindado un delicado beso en la frente que, segundos después provocaría que la pelimorada, se alzase, quedando sentada una vez este se hubiese retirado. Ahora sus orbes albinas miraban al frente mientras que las sabanas caían hasta sus caderas dejando que su larga cabellera ocultase parte de su desnudo cuerpo por los instantes que se mantuvo en el lugar pensativa antes de levantarse. De algún modo el temor la embargaba pero, hasta el momento, debía confiar plenamente en el Uchiha que ahora se perdía lejos de ella.

Había sido una locura. Todos aquellos días parecían haberse tornado como un castigo que la había hecho perderse entre la pasión que ambos compartían y es que, muy a pesar de las noches que habían enmarcado una vez más la conectividad tan férrea y pura que los unía, no podía mentir que entre los juegos, las palabras y las caricias se había podido de notar un pequeño temor por parte de la pelimorada que, por suerte se había visto casi oculto por las divertidas palabras que habían teñido en tentación cada uno de sus encuentros cuando ambos terminaban con sus obligaciones. Sus pensamientos robaron así un suspiro ahora que se encontraba en completa soledad mientras sus manos vagaban hasta su rostro y finalmente apartaban su cabello en un pequeño gesto de frustración no solo por sus sentimientos encontrados si no también, por la necesidad de volver a ser la misma Quinn que se alzaba impune y sin temores, una Quinn que parecía haber desaparecido desde los días en la isla perdida entre los mares cercanos al país de la tierra.

Una vez ya se encontraba algo despejada y su cuerpo se encontraba ligeramente extasiado por el agua que había impregnado su cuerpo tras una rápida ducha, fue directa a tomar sus prendas para así vestirse lo antes posible, marcando sus prendas como el principal símbolo de su titulo como Chunin de la Aldea de la Luna. Decoró así sus piernas con unos pantalones de rejillas que llegaban hasta algo más arriba de sus rodillas, enfundando sus trabajados muslos con estas y junto a ellos unos pantalones casi imperceptibles por su corto tamaño serían colocados para así tapar su ropa interior muy a pesar de que su apariencia tomase la de un culotte prácticamente imperceptible que dejaba gran parte de su trasero a la vista. Tras estos un top negro dejaría a al vista no solo su plano vientre si no también la zona superior que destacaba ligeramente su delantera muy a pesar de que esta finalmente se viese parcialmente oculta por el chaleco gris propio de los shinobis de su aldea. En el momento que se encontraba completamente vestida enfundo sus pies en una botas negras con una plataforma casi imperceptible y una altura que escondería hasta unos siete centímetros por debajo de sus rodillas y finalmente decoró su frente con la bandana que portaba el protector de su país, protector que generalmente no llevaba a la vista pero que, tras su entrada en aquel lugar había estado siempre a la vista bajo su propia decisión.

Tras haber abandonado sus aposentos y haber arribado hasta el terreno donde se daría comienzo al examen ya se encontraba colocada junto a los demás y a su vez escasos Chunin, tomando así situación al lado derecho de la Uzumaki de cabellos rojizos que gano por su parte un simple empujón casi imperceptible al rozar su hombro con el de ella al colocarse, como si se tratase de un pequeño saludo dado a que debido a las obligaciones que las habían separado hasta el momento, ni si quiera habían sido capaces de mediar palabra.

Ahora sus orbes Albinas se alzaban al frente mientras su labios cereza se encontraban completamente sellados e impregnados con una seriedad que casi rozaba el aburrimiento muy a pesar de que de algún modo, podía sentir la tensión del momento. No es que fuese partidaria de la unión de las aldeas para un examen como aquel, de hecho, cuando ella misma había sido una más entre todos los Genins había notado la molestia de sentirse rodeada de la escoria como ella misma lo nombraba, pero, aquella vez, sabía que algo no se encontraba bien muy a pesar de que hasta el momento habían recibido la mínima información por parte de sus superiores.

A medida que los jóvenes que iban a ser examinados entraban en escena sus orbes examinaban a cada uno de estos, llegando a percibir entre ellos alguna que otra cara conocida entre los cuales se encontraban el encapuchado al cual había jurado matar hacía ya mucho tiempo atrás y el chico que había conocido en el hospital para tratar a su perro al cual su prima había dejado inconsciente por accidente. Frunció así el ceño con curiosidad muy a pesar de que fuese de manera leve y casi imperceptible por el protector que ocultaba su frente pero, en aquel  instante el mismo que aquella mañana se había retirado de sus aposentos, provoco que su mirada quedase fija en este y observase de brazos cruzados cada una de sus acciones que, si bien habrían robado una amplia sonrisa en otra ocasión, ahora solo robaban un simple mirar acompañado por una leve caricia de esta sobre su dedo anular en el cual se encontraba el mismo anillo que los había unido en matrimonio semanas atrás, anillo que se encontraba oculto tras los guantes negros recortados a mitad de sus delicados dedos, guantes que portaban una protección metálica en el dorso y finalizaban con un mayor grosor a la altura de su muñeca.

Cualquiera que la conociese podría notar que algo no estaba bien, que la inquietud estaba provocando una preocupación que había robado por completo no solo su actitud divertida o impregnada de superioridad, si no también una pequeña porción de ella, mostrando una vez más, una Quinn humana e irreconocible.
País del Fuego - Exámenes Chunin










QuinnxKatsu:

Uzumaki's Family:

THEY SEE ME ROLLING:

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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por Akatsuki- el Jue Nov 16, 2017 11:18 am


Akatsuki


El camino habia sido comodo, bueno akatsuki lo paso lo suficientemente bien, cantar y tomar el sol un rato siempre mejoraban el humor del joven, Goro sensei había estado algo gruñón por el camino- Bueno el siempre es gruñón- por lo que el joven simplemente continuo con su método de convivencia y se mimetizo con el lugar, cualquier sombra, barril o cuarto que lo mantuviera alejada de la mirada penetrante de su poderoso y excéntrico maestro era bien recibido. Claro que cuando los llamaba sabia muy bien que ahí debía estar, por que si había algo peor que meterse en el camino de Goro sensei, era que ser su objetivo. por lo que podía resumir que debía estar lo suficientemente lejos para no estorbar, pero lo suficientemente cerca para escuchar su llamado.

Al llegar al pais sede del evento, solo pude sorprenderme, era una extraña mezcla de novedad y nostalgia, era tan verde y tan fresco, claramente una novedad para los ojos del joven, tan verde lleno de flora tan desconocida para el, pero la nostalgia de la humedad viviendo rodeado de agua la humedad es algo muy conocido para el castaño. La estadía en el campamento había sido agradable, por un lado mi maestro se habia retirado para acompañar a lady Aramis en los asuntos oficiales, por lo que aprovecho las horas para meditar y preparase mentalmente para la prueba que tenían que realizar. En lugar los atendieron de una manera decente, proporcionaron comida y techo. Suspirando - Bueno tengo que dar lo mejor-

Esa noche la lluvia estaba rodeando todo el campamento, por lo que lo interpretaba como una señal de  buena fortuna, tener agua a la mano siempre le daba cierta seguridad. Así que ya mas serio salio de sus habitación y se dirigió al punto de reunión, ya se encontraban varios ninjas, podía reconocer a dos de sus compatriotas, pero había mas shinobis extraños eso era algo que no le agradaba nada. sin embargo antes de ponerse tenso mejor se acerco a sus compañeros y puso atención esperando las próximas instrucciones, ver a Goro-sensie y a lady Aramis, juntos enfrente de nosotros me trasmitía por extraño que sonara algo de confianza. - Voda-sama luce muy bien como siempre, aun que parece que no es la única kunoichi hermosa por el lugar-  refiriéndose a la rubia ojiazul, suspirando- Pero los shinobis por desgracia no son tan bellos, sensei no es muy agraciado- viendo detenidamente a los superiores - luego hay un señor aterrador, pero el joven no esta tan mal, aun que creo que estoy mas alto yo- Mientras divagaba su mente, se mantenía alerta. esos momentos serian los últimos que tendría, ya que empiece tendrá que estar alerta y conciso con sus acciones.

Tal vez era paranoia pero no se sentía muy cómodo en el lugar, despues de todo estar rodeado de mucha gente, no le agradaba mucho. lluvia, noche, shinobis y una meta, esos eran ingredientes para una mezcla bastante peligrosa sin dudas.



PAÍS DEL FUEGO - EXAMEN CHUNIN






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pienso - Hablo

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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por Sayuri Uchiha el Jue Nov 16, 2017 4:50 pm


Sayuri Uchiha
Había llegado el momento...

Esa frase llevaba resonando en su cabeza como una letanía desde que había abandonado la zona de confort que para ella era su villa. Desde que hace ya un par de jornadas que el sol había salido, radiante para despedir a la comitiva de gennins hacia el futuro incierto, que en este caso era aquel esperado y temido examen.
Los irracionales nervios que había padecido aquellos días habían hecho de su viaje un tedioso calvario, en el que la joven Uchiha había hecho la mejor gala del carácter estoico de su clan, no permitiendo que nadie lo notase, excepto su primo, con quién había pasado los últimos días. Le miró de reojo mientras caminaban hacia el lugar citado, le debía parte de su progresión, y lo sabía. No hacían falta las palabras para ello.

Su cabello del color del ala del cuervo brillaba con su habitual destello azulado, potenciado por la humedad del agua de la lluvia. Hasta el cielo parecía confabular cocon la situación, o era una licencia poética que se tomaban los dioses? Quizá quisieran terminar de regar la tierra con el agua y la ffutura sangre derramada.

A medida que se iba acercando, los rostros de los que debían ser los jounin encargados se iban haciendo más nítidos. Hombres y mujeres que ella no conocía, igual que la mayoría de los gennin que iban llegando paulatinamente. Conocía a Ragnar y vislumbró el pelaje blanco del cánido que acompañaba al chico que se había cruzado en el puente la noche anterior. Intentando resultar discreta, echó un vistazo general a todos aquellos que podían ser aliados o competencia, no conocía el nivel ni las técnicas de nadie, por lo que la experiencia sería completamente a ciegas, como en la vida real.

Sus pies dejaron de caminar, y la joven Uchiha quedó expectante a la información que facilitarían los jounin.  Notaba como las gotas de lluvia descendían por su cabello, su rostro y sus ropas. No iba con su traje ninja habitual, en su lugar, un chaleco ceñido, de cuero negro con cremallera hasta un palmo por encima del vientre, que iba cubierto con una camiseta blanca debajo. Unas mallas negras hasta la rodilla y una falda abierta por la parte delantera con cremallera, de cuero negro, cubrían sus piernas blancas como la cal. Unos guantes de cuero negro enfundaban sus manos, y llevaba el hitai ate de su aldea en la frente. Por una vez, no llevaba gafas, pues se hubieran empapado los cristales con la lluvia, en su lugar,  llevaba lentes de contacto. El abanico de fuego de su clan coronaba su espalda, terminando de infundirle la seguridad en la que se había tornado su zozobra.

Respiró hondo en un gesto discreto mientras se situaba junto a su primo Ragnar, recordando su último entrenamiento, como se lo había demostrado a ella y a a Ragnar. La razón por la que su inseguridad se habia esfumado y ya no tenía que temer. Solo los demás temerían el fuego que ahora corría por sus venas.

Porque se sentía preparada, no. Porque lo estaba.

PAÍS DEL FUEGO - EXAMEN CHUNNIN






Última edición por Sayuri Uchiha el Jue Nov 16, 2017 7:53 pm, editado 1 vez

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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por Haruka Uchiha el Jue Nov 16, 2017 5:39 pm


Haruka Uchiha
El viaje no había sido simple, pero de igual manera no se había llegado a volver tortuoso. Después de la situación de la jonnin en cuestión, Kitsune, fue que nos habiamos dirigido al puerto, dando inicio a la travesía que nos había convocado a mí y varios más originarios del país del rayo. Ahondé en mis propios pensamientos gran parte del camino, buscando despejarme de cualquier inseguridad escondida y encontrando las fuerzas que desbordaba sin siquiera darme cuenta.

Aún así el tiempo pasaría de forma irremediable, y en honor a un viaje exitoso fue que habíamos pisado la tierra de otra nación, o más bien, el lugar y escenario donde se desenvolverían aquellos exámenes Chunnin a los cuales se nos había convocado. La estadía, aquel par de días fueron relajantes, agradables, la desolación, exploración y análisis había sido certero, rápido pero certero, logrando allí mismo reconocer a una que otra cara conocida, además de conocer el paradero de personas varias que sabía que encontraría.

El día había llegado, y ante la citación fue que, al igual que como había pasado en el pasado, no había logrado dormir, pues me había centrado en mi propia preparación tanto mental como física a lo largo de la existencia de la penumbra y el cantar de los grillos. Carraspeé ya en el lugar en cuestión, fijándome en el un tanto macabro ambiente, lugar donde la tensión era palpable, la respiración era moldeable. Las gotas de lluvia y la ausencia del sol volvían todo un tanto más extraño, cosa que solo, para mí, añadía dinamismo y amplio misterio.

En los grandes pedestales vislumbré a los ninjas de gran calibre que más que meros expectadores parecían ser los ojos de todo, y bueno, debían de serlo, estando al tanto de lo que sucedería en cada rincón, cada movimiento, cada latido de corazón, serían los examinadores, aquellos que seguramente daría el veredicto final a lo que suponía la progresión de cada shinobi y kunoichi presentes en la escena. Dos filas visiblemente armadas, varias personas habrían llegado antes que yo, y así, buscando un lugar idóneo fue que me hice camino hasta el penúltimo lugar de izquierda a derecha en la fila de atrás, dejando un espacio para que una persona más se colocase a mi derecha, y así, logrando mirar de reojo la espalda de la persona en el costado derecho fue que divisé un símbolo reconocido, símbolo que solo hizo que una curvatura en mis labios, una sonrisa, apareciese, minúscula, pero que estaba ahí al fin y al cabo.

Vestí ropajes cómodos, pues podía significar aquella reunión, y así era, el inicio de los aclamados exámenes Chunnin, y en el caso de que la acción iniciase desde el primer instante, no buscaría verme en la peor de las situaciones llevando una vestimenta que volviese más complicado mi andar, llevando así aquellos ropajes de tonos oscuros y el extravagante cintillo en mi frente, cintillo que tenía grabado el símbolo de mi aldea de procedencia, Kumogakure.

Me sentía lista, estaba lista, pues había prometido a cierta persona que estaría preparada en el momento en el cual diesen inicio los exámenes Chunnin. No buscaba impresionar ni defraudar a nadie, no me importaba lo que los demás pensasen de mí, solo estaría en búsqueda de la victoria.
País del Fuego — Examen Chunnin


   

   


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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por NB Narración el Jue Nov 16, 2017 6:15 pm

NPC Otogakure: Dosu Kinuta
A la par que los pequeños restos de la lluvia que poco a poco iba amainando, podía escucharse el temblar de los charcos con las pisadas que las suelas del nuevo shinobi que irrumpía marcaba con su presencia el camino que se creaba entre la primera y la última fila. Algunos podrían tacharlo de extraño, mientras que otros que pudiesen fijar su mirada en el gran y misterioso espesor de su espalda podría sentir la inseguridad de lo que un hombre como aquel hacia sentir entre todos los que se encontrasen en sus inmediaciones.

Su rostro pasaba al olvido gracias a las numerosas vendas que ocultaban de manera parcial el lado derecho de sus facciones, dejando así como único su ojo izquierdo que se hacía de ver con una expresión calmada, como si realmente encontrarse próximo a los terrenos prohibidos del país de la hierba no fuese más que un simple ejercicio ideado para los críos que hasta el momento ni habían salido del jardín de infancia que para los shinobis de Otogakure, se tornaba como la mismísima academia ninja.

El halo que lo rodeaba enfundaba el misterio los grandes temores que podrían sentir, más aún si conociesen realmente el porque de su presencia en aquel examen que estaba próximo a comenzar.

A medida que avanzaba se podía observar como si su mirar hubiese encontrado una victima puesto que este mismo se encontraba fijo al frente, buscando el último lugar de la fila trasera para así, colocarse al lado derecho de la joven del país del rayo que para él pasaba completamente desapercibida.

Una vez en su lugar y colocado en dirección al este, su ligeramente encorvado cuerpo que parecía aún más exagerado por las largas mangas que ocultaban sus brazos, quedo completamente inmóvil, muy a pesar de que su cabeza se encontrase ligeramente inclinada hacia la derecha mientras que su único ojo ahora se clavaba en la espalda del hombre que se alzaba frente a él, como si realmente nada más importase que la presencia de este, dejando a un lado el hecho de encontrarse en pleno evento formal.

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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por Natala el Jue Nov 16, 2017 9:08 pm


N a t a l a
Caminaba por aquella gran extensión de tierra, visualizando desde la lejanía a todos los que parecían ser los aspirantes del examen de ascenso a chūnin. Gran parte de ellos, se encontraban ya congregados frente a los que posiblemente serian los Jōnin encargados de acompañar a sus respectivos subordinados.

Los ropajes que había preparado para mi participación en el evento, se componían de varias prendas... Una camiseta térmica de color azabache se hallaba bajo un oscuro y encapuchado manto, el cual, cubría mi cuerpo hasta casi la altura de las rodillas, terminado así, con un corte recto. Unas bermudas con bolsillos y de tonalidad beige, estas, se encargaban de proteger mis piernas. Todo esto, acompañado de las típicas sandalias ninja.

Los segundos pasaban, y la distancia se iba acortando cada vez mas. El tramo que ahora me separaba de la multitud, ya apenas superaba los veinte metros. Inspeccionaba que todos los utensilio que portaba bajo mi manto estuviesen colocados en sus respectivos lugares. Un cinturón se hallaba repleto de diferentes compartimentos, todos estos, a la par con mi cintura. Bolsos repletos de arcilla, y demás utilidades se posaban de manera cómoda y precisa, para así, echar mano de estos en cualquier momento.

Finalmente, me situaba a la par de los presentes. Estos, se encontraban calmados y en completo silencio, quizás, esperando a que alguno de los superiores se dignara a dictar las pautas a seguir. Levantaba mi cabeza, a la vez que buscaba el lugar idóneo donde poder situarme. Mis ojos, iluminaban cierto lugar, el cual, se hallaba localizado junto a la fila trasera. Camine lentamente hasta quedar posicionado junto a uno de los participantes. Un individuo con la cabeza repleta de vendas quedaba totalmente inmóvil a mi derecha. Quede observando de reojo a ya mencionado sujeto, mientras este clavaba su mirada en el frente.

Ya inmóvil y en total silencio, apreciaba el olor que desprendía la húmeda tierra. La lluvia, golpeaba mi manto, humedeciendo así tanto mi cabeza, como mis hombros. Suspire al mismo tiempo que con mi mano izquierda desabrochaba mi manto, a la vez que con mi mano derecha re posicionaba mi capucha.
PAÍS DEL FUEGO - BOSQUE PROHIBIDO




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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por Stefanny Zaitsev el Jue Nov 16, 2017 10:07 pm


Stefanny Zaitsev
Viajar de un país que fuiste obligada a ir por tus padres a otro que marcará tu vida en sólo pasos o simplemente acabará con ella es tan físicamente sencillo y mentalmente tan difícil, una meta que fue impuesto por Zaitsev, es el hecho de no salir de Kumogakure no Sato sin tener respuesta de sus padres, todo lo que la misma hizo detrás del as puertas de aquella aldea era esencial para encontrar a sus padres pero no fue suficiente, el mismo día que la Jounin Kitsune Yamanaka indicó junto a dos jóvenes más en Kumogakure no Sato de su necesidad de partir al país del fuego la misma procedió a ir a su casa, tomar lo necesario y simplemente ir a la dirección especificada por la Jounin que en cuestión fue el puerto, en el cual se podía encontrar junto a sus dos “Compañeros” de los cuales no comunicó absolutamente en todo el viaje, el ver alejarse su cuerpo a Kumogakure al fundirse con el barco fue tan doloroso como apagador, de aquella manera volviéndola seria y con sólo una meta, el volver viva a Kumogakure no Sato para continuar con la misión que el destino la dejó allí. Horas ligeras de viaje desde Kumogakure no Sato hasta el País del Fuego completamente cubiertas de silencio a diferencia de sus compañeros, que dialogaban y hablaban entre sí, pero Zaitsev sólo pensaba en el volver, no por miedo, sí no pues que sí había propuesto en ella misma una meta debía cumplirla.

Ropajes típicos de la joven fueron presentes en su llegada a Konohagakure no Sato, el gran país del fuego llamado comúnmente, con un clima ligeramente similar al de Kumogakure no Sato, un frío característico de lugares con gran economía potencial en agricultura, pero en cuestión, no tenían una gran protección de la misma forma como Kumogakure no Sato, volviéndolo un país más potencial en sí a la agricultura que en el que se encontraba presentemente. Telares negros, que cubrían casi completamente su cuerpo, como si estas fuesen una toga que cubriría su piel, mientras que debajo de todo aquél conjunto de telas se encontraba la ropa típica de algodón de Zaitsev, por sí se presentaba algún problema y necesitaba agilidad podría retirarla de su cuerpo. La puntualidad de Kumogakure no Sato era de excelencia, pues los jóvenes había llegado con anticipación de dos días al inicio de aquél llamado “Examen”, durmiendo por los alrededores y observando como bandas de diferentes lugares se hacían presente identificándolas de diferentes naciones, de tal manera dando a entender que era una época tan importante en la que Kumogakure no Sato debía resaltar, demostrar que su economía no es lo único que tiene y puede tener grandes guerreros, como en su pasado tan excelente que sus zonas de entrenamiento eran tan necesarias para los guerreros que viajaban extensos kilómetros sólo para entrenar junto a los mejores maestros en aquellas zonas.

Kumogakure no Sato al igual que las demás naciones presentes allí mediante sus ninjas durmieron por dos días en los alrededores, hasta que el día fue clave, luego de largas caminatas y analizar el terreno los días se habían agotado y debían presentarse ahora delante del nuevo peligro o misión, lo que daría por inicio el “Examen Chunnin”.

Zaitsev procedió luego de aquellos días de espera y análisis, el día tomó la luz en el ambiente, sin dejar atrás todo el frío de aquella noche que parecía eterna en una cabaña que estaba en los alrededores de la zona citada en los cuales dormía junto a Fuji en una cama de corto espacio, provocando que ambos cuerpos estuviesen tan juntos que sólo la oscuridad era testigo de lo que pudo pasar allí, o simplemente no, pero sólo quedaría entre aquellos dos cuerpos los recuerdos y testigos de los acontecimientos, pero al amanecer, primera hora del día tan ansiado provocó que la joven tomase de pie a primera hora dejando su cuerpo desnudo al descubierto antes de que la luz tomara aquella cabaña para colocar los telares sobre su cuerpo y salir rápido dejando a su querido Fuji aún en cama, para ya luego tener sus telares y su marioneta con ella provocó que saliera rápidamente de la cabaña que con aquellos telares negros del chico Vlad, para toparse de choque con Ragnar, el joven que había visto en el país de la Tierra, que provocó que la misma se sonrojara y comenzaran a charlar, mientras que procedían a caminar hacia el lugar citado por lo Jounin mientras que iba junto a Ragnar, y en aquél lugar donde se juntaban todos los Shinobis, la joven Zaitsev se postró a la izquierda de Ragnar observando a su Jounin y mostrándole la inspiración que la misma poseía para completar la misión. Pero mientras su mirada se encontraba en dirección norte, su mano diestra se postró sobre el torso descubierto del joven en cuestión a su derecha Ragnar, realizando una especie de caricia suave ascendente y descendiente limitándose por aquél torso, sin llegar a más que eso, dando al mismo una clase de seña de confianza e inspiración por parte de la Kunoichi
PAÍS DEL FUEGO - EXAMEN CHUNIN






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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por Laharl el Vie Nov 17, 2017 12:06 am


Laharl Uchiha
Las situaciones que pasan al frente del pelinegro, son cosas que el chico empieza a odiar con el paso del tiempo reconociendo que alguna vez se puede volver completamente loco por las cosas que le están pasando sintiendo la verdad una gran depresión hace tiempo sabiendo que la pérdida de un ser querido sigue en su mente pero no lo demuestra a ninguna persona mostrando aun su lado estable para que nadie se preocupe, o lo vea al punto irreconocible sabiendo que si hace eso perdería todo los estribos para tomar alguna decisión sería en algún momento importante, y a la vez mostraría una faceta que en verdad posiblemente de pena. Las cosas desde la llegada al Pais del Fuego, le hacen sentir al ojiambar como si algo le fuera conocido, como si por dentro estuviera en este lugar desde hace mucho tiempo pero aun no puede tener idea porque la razón que siente esa sensación pero con el tiempo comienza a ignorarla sabiendo que simplemente es un estorbo para un día importante como este, representando su aldea de Getsugakure, logrando ser desde hace algunos meses tener el rango que actualmente algunos Shinobis quieren conseguir con sus propios métodos en el Examen. La luna le hace una llamada reflejando su luz por la ventana de la cabaña que esta durmiendo el pelinegro, separado de cualquier persona tomando su propio espacio para poder empezar todo lo que quería sabiendo que por dentro la compañía que alguna vez tuvo pronto se está desapareciendo, aunque sabe el mismo que es lo mejor para todos tomar sus propios caminos para avanzar, y uno de estos comienza en el día de mañana donde se realizara un gran evento en la aldea que fue invitado el Uchiha, sabiendo que puede encontrar alguna cara reconocida en el examen que le hará sacar alguna curiosidad para saber los resultados de algunas personas que en verdad está ansioso por saber su desempeño de cada uno.


La luz de la luna de poco a poco empieza a desaparecer mientras que los ojos del pelinegro, se cierran para dar así una nueva mañana sabiendo lo que le espera teniendo posiblemente el día mas ocupado de su vida siendo uno de los mayores de ese examen, y a la vez un ejemplo para los gennins que están comenzando en la vida que quieren tomar el puesto que actualmente porta el chico sabiendo que no será nada fácil lograr eso porque los exámenes sencillamente son algo que en verdad pueden traicionar, y romper la confianza que tenes en un abrir y cerrar los ojos. Sin perder el tiempo el chico empieza a vestirse de forma lenta por la vagues que tiene en el momento por recién levantarse, siguiendo con ese ritmo se pone un conjunto rápido de color negro combinando esto también con unos guantes que le cubren hasta los dedos, poniéndose algo que simplemente odia portar en su cuerpo o en su vestimenta sabiendo que en algún futuro no tan lejano no llevara este objeto con el sacándolo de su vida completamente, se pone la banda ninja en su frente dejando caer algunos flequillos de su pelo que lograr tapar levemente su ojo derecho sin sentir molestia por eso de la vista, lo diferente también que es sumamente obligatorio recibiendo ordenes de llevarlo en todo momento es el chaleco de color gris poniéndose este sin dudarlo pero con una mala cara que simplemente odia ponerse esto, terminándose de poner todo sintiéndose por dentro una persona completamente nueva sale de la cabaña en la cual ha estado durmiendo desde que llego a la aldea de Konoha.

Los pasos del chico en las cales extranjeras se hacen sonar por todo el lugar apreciando la cultura del lugar, sin perderse ni un solo detalle de este porque algunas veces en la mente del chico se siente un poco afortunado por salir de aquella isla que simplemente todo es tan repetitivo estando alejados de la sociedad por un gran mar sintiéndose algo aparte de la sociedad, el ruido que sale de las bocas de las personas presentes en la caminata del ojiambar simplemente este les ignora, siendo algo habitual desde estando en la aldea de la Luna, se acostumbro al realizar esta actividad sabiendo que simplemente ignorando a las personas que no valen la pena seguirá concentrándose para contemplar las cosas que la aldea del Fuego le puede brindar, teniendo el chico una mala suerte que está en esta aldea simplemente por participar en los exámenes, pero no de forma habitual si no de otra forma junto a algunos conocidos que también son del mismo rango que el convirtiéndose algo interesante para ver porque ahora posiblemente pueda ser espectador de algo que le pueda llamar la atención, el aburrimiento que tiene el Uchiha de estar tanto tiempo en la aldea de Getsugakure, simplemente le trae algo de emoción estar en tierras que quiere explorar para conocer el mundo poco a poco, y no sentirse completamente encerrado. A medida que el chico sigue caminando a su ritmo siente que ninguna persona está en las calles como si todas entraron al lugar en donde se realizara el magno evento, siendo este un espectáculo maravilloso para cualquier persona que no le dedique su vida a ser un ninja, y defender a la aldea con su vida sin ser un ciudadano más del montón.

Al pasar de unos minutos el pelinegro se adentra a uno de sus lugares accionados, donde de reojo puede ver algunos rostros conocidos pero muy pocos sabiendo que ellos serán los examinados para ver si son capaz, y tienen la categoría de poder portar el titulo de ser un Chuunin, con ritmo lento el chico se posa al lado de su compañera considerándola una familiar o mejor dicho como una hermana que nunca tuvo pero observándolo de reojo el ojiambar, pudo notar algo sumamente extraño de la actitud esta y sin duda alguna para que esta tenga un apoyo o un buen soporte el chico posa su mano en el hombro de la pelimorada, avisándola que tiene a su lado una familia paterna que no comparten con sangre pero eso no es lo importante porque se conocen casi  por toda la vida haciendo una conexión más fuerte que cualquier relación sanguínea que pueda existir. Sus orbes se posan junto a las personas que están reunidas estando al lado de su compañera, y de reojo puede ver a la pelirroja Uzumaki. El chico solamente está esperando que inicie el examen, teniendo una gran curiosidad sobre este y de lo que pasara pronto.
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PAÍS DEL FUEGO - EXAMEN CHUUNIN






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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por Fuji Raikomaru el Vie Nov 17, 2017 2:17 am


Fuji Raikomaru

Esa noche no pude pensar en nada más que en si mañana podría apreciar la misma luna que veía frente a mí, no bebí ni una gota de sake, ni llegué a descansar la mente pues la ideas correataban salvajes como lobos de las praderas. ¿En el país del fuego tendrían bellas praderas? Por un momento extrañaba mi montaña, la calidez de las camas era algo que me resultaba incomodo, tan mullidas que uno parecía hundirse, sin la sensación de estabilidad que provocaba dormir sobre un pedazo de cuero curtido a mano en pleno contacto con el suelo asimétrico del monte. ¿Que me deparaba el mañana? Suspiré reflexivo, rememorando lo único que lleve conmigo desde Kumogakure además de mi abanico, y las ropas harapientas que portaba.

Desde la distancia, la tarde anterior antes de partir, posicionado de forma que las sombras me cubriesen contra un árbol. Pude ver a través de la ventana de lo que otrora fue mi hogar, mucho más pequeño de lo que recordaba, sin darme cuenta que tal vez así lo sentía porque había crecido. Pude vislumbrar a ese matrimonio de mediana edad, humilde y serena, disfrutando de una cena tradicional sin una pizca de lujo. Esa pareja que, en algún momento, llamaba "madre y padre".

Pero ya seis años habían pasado desde mi partida. Pese a ignorar, era posible que no recordase el motivo, rebeldía, espíritu de aventura, o simplemente el desear quitarles la carga de una boca más que alimentar en el desbalance económico de la "Aldea de las riquezas" en la que vivíamos. Esa dictadura del despotismo oligárquico donde no todo era color de rosas. Tal vez no deseaba recordarlo, tal vez no era necesario, pero con una mirada que diría más que mil palabras me despedí de esos ancianos. Ellos no se irían a ningún lado, pero yo sí, y el volver era tan solo una esperanza.

Con la mirada a través de la ventana, fija en la luna, decidí descansar pues bien sabía que cada minuto de desvelo me podría pasar factura a la mañana siguiente.

Pero no fue así.

El equipo se puso en marcha, y eventualmente llegamos al lugar del examen tan ansiado. El clima era húmedo, y el bosque tétrico.  Las personas que allí se encontraban eran igual de llamativas que la ambientación en la cual estaban posicionados. Desde un muchacho con brillante armadura o un rubio con un atuendo tan aparatoso que hacía resaltar mi harapiento kimono rojizo y rasgado cómo si fuese un trapo de tela sucia que encontré por el camino, hasta la cara conocida de la sandía y Steffany. — ... —Los dedos de mis manos temblaban, ansiedad, temor, pero mis puños cerrados, y mis brazos cruzados, eran cómo una muralla que no dejaban ver a terceros los colores de mi inseguridad. ¿Quien estaría seguro en esa situación? Sería demencial el no pensar en lo que nos deparaba, y en esa demencia se hallaría la comodidad de la mediocridad. Yo no soy mediocre.

Me posicioné a la izquierda de Haruka, en la fila a su lado, observándola de reojo así como a todos los presentes, simplemente esperando a las indicaciones de qué hacer, cómo proceder y cuando comenzar. Pues bien la jerárquica Yamanaka nos había comandado "Sobrevivir".
País del Fuego - Bosque Prohibido





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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por NB Narración el Vie Nov 17, 2017 3:19 am

NPC Kusagakure: Ryuken Lao
Oculto por lo que parecía una Kasa propia de los países más tradicionales un joven de gran altura irrumpía entre las filas.

Su cabellera larga hacía que muy a pesar de sus marcados rasgos, sus grandes ojos pareciesen dotarlo de una curiosa belleza que terminaba ocultándose con los ropajes que comenzaban con una holgada camiseta de mangas medias y un aparente cinturón de tela rizado.

Muy al contrario que los participantes del país del sonido, a pesar de la poca cantidad de shinobis que aún aguardaban entre el país de la hierba, estos parecían algo menos desconocidos aunque, cabía destacar de la ausencia por tres años consecutivos de estos integrantes en exámenes oficiales. Su presencia al lado de los anteriores invitados parecía algo más fresca aunque, si había algo que destacar era la grandeza de sus orbes que lo hacían ver cual enloquecido. Sus extremidades aparentaban ser más largas de lo común muy a pesar de que ya parecía algo propio de una fisionomía como la que este portaba. su andar era silencioso pero a pesar de ello, sus ojos estudiaban a cada uno de los integrantes que decoraban sus laterales a la par que caminaba.

Una vez había cruzado la mayor parte de la fila trasera sus pasos fueron a parar junto al joven procedente del país de la Luna, aquel que portaba un gran número de compartimentos repartidos por su cinturón.En el mismo momento que se había colocado junto a este su mirar intimidante se encontró fijo en este por un par de segundos que parecerían casi infinitos. Parecía estudiar cada uno de sus rasgos, de una manera que seguramente incomodaría al shinobi antes de que con una amplia sonrisa, mirase al frente, volviéndose ajeno a la misma situación que el había ocasionado a su acompañante.

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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por NB Narración el Vie Nov 17, 2017 5:04 am

NPC Amegakure: Shin Satoshi
Una vez todos se encontraban colocados en sus respectivos lugares, una última presencia se hizo de notar. El negro que rodeaba sus ojos volcaba su presencia como una simple carga para los que desconociesen el porque de un Genin tan extraño entre las filas de aquel examen, más aún teniendo en cuenta que, su bandana, a diferencia de todas las demás, marcaba unas lineas verticales que hasta el momento, eran desconocidas mundialmente.

Los ojos de muchos seguramente llegarían a vislumbrar tan extraña presencia, incluso los rangos altos, muy a pesar de ser conscientes de aquella nueva integración parecían mostrar cierto recelo ante el joven que, con una respiración algo ruidosa por aquel utensilio que tapaba sus labios, comenzaba a caminar entre la pequeña multitud hasta colocarse entre la menor de los que hasta el momento, se encontraban en aquel examen y era acompañada a su derecha por la kunoichi del país del rayo.

Su aspecto era completamente perturbador, su mono claro y todo lo que componían sus vestimentas parecían hacerlo ver excesivamente distinto a los demás pero, a pesar de ello, parecía no inmutarse por nada que lo rodease, como si su presencia no fuera más que la de un muerto que marcaba una ausencia que parecía inadherente a la realidad.

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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por NB Narración el Vie Nov 17, 2017 5:06 am

Examen Chunin: Bosque Prohibido
El mismo bosque, alzado como si de una deidad se tratase, parecía compartir la intranquilidad de no solo los participantes, si no también los mismos altos cargos que hasta el momento, seguían manteniéndose con la mirada en alto, armando con dudas a los más curiosos que seguramente buscaban respuestas en aquel ambiente que remarcaba el trinar de las aves que, en ocasiones, era decorado por los sonidos que provenían del interior de el gran valle de ramas. Hacía ya cuatro años desde la última vez que parte de las leyendas habían compartido no solo el mismo terreno que pisaban si no tambien, el mismo objetivo aunque, en aquella ocasión se encontraba como si de el arrollo del rio se tratase, marcando un rumbo que en ocasiones desembocaba en lugares desconocidos que incluso podían hacer fallecer el transcurso de este, ya fuese por la perdición o porque alguien, había decidido mancillar su camino hacia la calma.

La primera vez había sido todo un caos, la sangre había hecho caer a miles de hermanos en el terreno de batalla pero ahora, eran ellos los veteranos que marcarían el curso de lo que aparentaba ser una expedición hacia lo desconocido, incluso para aquellos que días atrás habían preparado el terreno para los valientes que decidiesen no volver sus pasos, huyendo de la cruda realidad, donde la interminable extensión de la selva oscura que los norteños denominaban como bosque prohibido resultaba tan aterradora como tentadora.

Hasta aquella mañana. Aquella mañana, había algo diferente. El mismo cielo tenía un matiz que erizaba el vello a cualquiera que fuese consciente de los horrores que albergarían a los shinobis, incluso aunque sus habilidades fuesen las mejores en el terreno de batalla. Hasta el mismo sol acreditaba la misma perdición a aquel evento donde, cada día sería peor que el anterior, incluso a pesar de que aquel, ya era todo uno a temer.

La pequeña lluvia parecía ir amainando muy a pesar de que algunas ramas rezagadas evitaban el paso de esta hacia cierta parte del terreno, brindando cobijo a los que se encontrasen a escasos cinco metros de la situación donde se hallaba la alambra, personas que no se trataban de más que shinobis que aguardaban casi rozando los confines del país del fuego, alarmados por cualquier tipo de situación que pudiese romper aquel hilo en tensión que iniciaría una guerra. Ahora, solo pequeñas y escasas gotas marcaban el inicio de la masacre.
Yondaime Hokage: Ryota Senju
Bajo un ataviado manto que tomaba el aspecto de un colorido kimono un hombre ahora hacía presencia sobre la estructura de piedra, protagonizando el centro de esta junto al shinobi que actuaba de heraldo del país de la Luna. Su larga y castaña cabellera remarcaba su perfecto y delicado rostro que, a desconocimiento de muchos portaba los rasgos propios de uno de los hombres más admirados del país del fuego que portaba su mismo nombre, Ryota Senju.

Su mirar se alzaba con decisión y orgullo mientras que parte de su rostro se encontraba parcialmente oculto tras una montera tan blanca como la nieve pero enmarcada con rojizas marcas que desembocaban finalmente, en el símbolo del país del fuego.

Por unos instantes su mirada simplemente observo a la pequeña multitud que se encontraba ante él, dando tiempo a que una joven de cabello morado se alzase a su vera y tomase lugar entre él y la joven de cabello dorado que enmarcaba el país del Rayo con una amplia y dulce sonrisa. - Espero que vuestro camino al país del fuego haya sido grato y no os haya brindado ningún inconveniente – La dulzura pero a su vez remarcada y potente voz rompió con el silencio. Sus orbes amarillas nuevamente repasaban a los futuros examinados antes de alzar ambas manos con las palmas hacia arriba en señal de recibimiento. - Este año será el país del fuego el que acoja a los valientes shinobis para así formar parte de decimoprimer examen chunin. - Finalizo antes de que su rostro mostrase ahora una completa seriedad a la par que bajaba sus manos , colocando así una de estas en su cadera, sobre la empuñadura de la Katana que decoraba con poder sus ropajes. - Ahora os encontráis bajo la protección de nuestro país y junto a ello de la alianza que une a Daichi, convirtiéndonos en uno con nuestros antiguos enemigos para de este modo, luchar contra las adversidades que supone un mundo que se ha convertido en el cementerio de cientos de seres queridos. - Las miradas de los que se encontraban junto a el en la tribuna de piedra parecían alzar sus rostros en respeto, muy a pesar de que se encontrasen vacías ante lo que parecían unas palabras brindadas como simple protocolo. - Sin más dilación os deseo buena suerte a todos los Genin que pasarán a formar parte de esta velada. -
Jonin Konohagakure: Akira Izumi
Tras las palabras brindadas por el Hokage, la joven que hizo acto de presencia junto a él se dejó caer de un salto frente al prado que se encontraba entre la localización de los superiores y los integrantes del examen. Sus orbes parecían devorar a cada uno de estos mientras que sus brazos cruzados mostraban el poderío que aquella mujer portaba tras las que por el momento no eran más que desconocidas hazañas.

Era una mujer menuda, una que no llegaría a medir más de un metro sesenta y nueve. Sus orbes grisáceas eran perspicaces, tanto que incluso podría observar cosas que para el ojo humano pasarían desapercibidas incluso, para especialistas que supiesen mediar en los momentos de mayor peligro. -No me pienso andar con rodeos- Bramó al instante que su critica mirada los observaba a todos como si no fuesen más que ganado. - Con solo observar vuestras miradas lo único que pasa por mi mente es el hecho de que por suerte nuestro vecino, el país de la hierba, devorara vuestros cadáveres sin necesidad de que ninguno de nosotros deba de preocuparse por avisar a vuestras familias. - Tras aquellas palabras una sonrisa burlona casi imperceptible decoró sus labios mientras que ahora sus zapatos generaban cierto sonido a la par que pisaba los pequeños charcos que hasta el momento el terreno no había diluido. - Una vez crucéis esa cerca, ninguno de nosotros se hace cargo de lo que pase con vuestros cuerpos. El bosque prohibido se trata de un terreno libre de leyes, un terreno peligroso del cual pocos han conseguido escapar. Estéis o no preparados, no es mi problema. ¡Sois shinobis! Me da igual vuestras sucias procedencias, si no estáis dispuestos a arriesgar vuestras vidas podéis volver a vuestras casas y lamentaros. Esta vocación, no da lugar a los débiles, solo hará que matéis a vuestros más cercanos.- Sentenciadas sus palabras una vez más sus pasos enmudecieron, provocando que una vez, se volviese frente a ellos, fijando su mirada en el shinobi del sonido que se encontraba en la primera fila, que parecía estar disfrutando de aquellas palabras.
NPC Kirigakure: Aramis Voda
El celeste de las orbes de la joven parecía seguir creando comunión con la ausencia muy a pesar de que sus ojos siguiesen los movimientos de la Jonin del país del fuego. Sus brazos aún cruzados mostraban una prepotencia sublime mientras que, el abanico tras su espalda remarcaba aún más su presencia muy a pesar de haberse mantenido al margen durante todo aquel momento. Parecía alimentarse con cada uno de los movimientos de la fémina de baja estatura, como si de algún modo ardiente en deseos de sangre buscase el modo de descubrir todos y cada uno de los secretos que hasta el momento se encontraban ocultos tras la actitud prepotente de la misma que había sido encargada de comandar los exámenes en aquella ocasión.

Mientras el silencio sellaba sus labios las mismas palabras de la Akira Izumi provocaron que esta movieses sus labios, de tal modo que cualquiera que observase estos podría llegar a visualizar como estos de movían formulando lo que parecía una pequeña frase en dirección al hombre de la gran espada que se encontraba a su izquierda.
Jonin Kirigakure: Goro Isashi
El oscuro mirar del espadachín yacía completamente inerte mientras, ignorando la presencia de la joven de cabello morado desnudaba con la mirada los temores de todos los Genin que en esos momentos se encontraban escuchando las palabras de la Orochi. Aparentaba tener la mortal presencia de un tiburon blanco que se encontraba rondando las cercanías de sus presas, marcando a cada uno de los presentes como si de simple carnada se tratase, carnada que era devorada con su oscuro mirar y el rostro que como de costumbre yacía oculto por las vendas que decoraban su rostro.

El el mismo instante que un pequeño movimiento parecía llamar su atención su cuerpo se relajo ligeramente, quedando de este modo estatico mientras de reojo observaba a la mujer que se encontraba a su derecha, escuchando de tal modo las palabras que esta le dedicaba en completo secreto a sabiendas de que nadie podría percatarse de aquella conversación si no mantuviesen contacto visual con sus labios y junto a ello, la suficiente destreza visual.
Jonin Getsugakure: Ryuu Kobayashi
Con todos sus sentidos activos, aquel que todos podrían tachar como una bestia se encontraba completamente inmóvil. Sus ojos observaban la creciente oscuridad del mirar de los jovenes con aquella mirada suya, entre aburrida y ruda. Conocía la realidad que tarde o temprano sembraría el caos en los territorios que se encontraban tras su espalda, aunque eso no supondría más que un pequeño contratiempo entre los ideales del solitario Jonin del país de la luna.

A pesar de todo no parecían prestar atención a la misma mujer que se encontraba frente a la multitud brindando una de sus conversaciones cual joven enloquecida que lo único que buscaba, era hacer retroceder a los integrantes del examen. Su blanquecina mirada paseaba entre los jóvenes hasta recaer con fuerza sobre el joven de cabello dorado que se encontraba acompañado del canino, como si de algún modo tratase de comunicarse con él, a modo de llamada de atención que terminaría seguida de una mirada a la fila trasera, algo que, desgraciadamente podría pasar lo suficiente desapercibido en el mismo instante que sus ojos recayesen sobre el nendo que se encontraba entre uno de los shinobis del país del rayo y el desconocido que mantenía su mirada parcialmente oculta entre las vendas y el protector del país de la lluvia.

¿Casualidad? De algún modo aquella realidad parecía tentar al Jonin, como si los inicios pudiesen tensar cada centímetro de su piel por el conocimiento de una situación poco satisfactoria para el joven.
Jonin Kumogakure: Kitsune Yamanaka
Acompañada ahora de la presencia del Hokage la joven de cabellos dorados parecía mantenerse imparcial. Su mirada celeste aún jugueteaba por el ambiente, como si se encontrase vislumbrando ante ella un pequeño jardín de infancia entre los cuales se encontraban los tres shinobis que formaban parte de su equipo. Principalmente sus ojos dieron a parar sobre la menor del equipo y finalmente descansaron sobre la Uchiha que acompañada por el joven del grupo se ganaba una mirada de complicidad con estos antes de que distraída volviese a observar a la Orochi que pautaba el reto que supondría adentrarse en aquellos territorios que tarde o temprano se acabarían convirtiendo en el hogar de aquello shinobis.

Extrañamente su presencia se alzaba bastante fresca en comparación a la de los demás, incluso encontrándose a la vera del mismo líder del país del fuego aquello aparentaba convertirse en un caramelo para ella. La manera con la cual se daba a ver parecía ser propia de una simple joven que disfrutaba de un juego en el que ella, era la protagonista.
NPC Kumogakure: Masao Namikaze
La inmensa soberbia del más pequeño de los Jonin parecía derrumbar los muros que rodeaban el aura de superior que ambos Jonin del país del rayo portaban. Eran los reyes en territorios extranjeros, los dueños del mundo tras su alzado orgullo y sus despreocupadas presencias. Mientras que la joven de cabello dorado a su lado parecía disfrutar de la situación con una amplia sonrisa que terminaba por cerrar sus ojos en una delicada linea, el cuerpo del pequeño se encontraba relajado, con una mirada que destilaba un aburrimiento descomunal mientras aún su mano yacía inmóvil sobre la empuñadura de el Daiquiri que tomaba la forma de una katana, un arma que solo obtenían los de mayor estatus entre las filas del mismo Raikage.

Era la viva imagen de aquella figura que tanto odio destilaba hacia la existencia de los que eran ajenos a sus territorios, el que había sido nombrado como el mejor pupilo del líder de los shinobis de la aldea oculta entre las nubes y, que de igual modo que él, parecía castigar a todos los presentes con su indiferencia, haciéndolos ver como simple escoria que intoxicaban el aire que respiraba, muy a pesar, que ya se encontrase intoxicada por su simple procedencia.
Jonin Konohagakure: Akira Izumi
Tras unos cortos segundos su critica mirada volvió a alzarse mientras su mano derecha se entremezclaba en la gabardina color marrón claro que portaba, sacando así del interior dos pergaminos para después alzarlos al frente, mostrándolos a todos. - El poder y la sabiduría - Anuncio sin temor, dejando ver el color negro del pergamino del poder y el blanco de la sabiduría, pergaminos que se encontraban perfectamente cerrados y a su vez, precintados. - Sin estos pergaminos no podréis pasar el examen. - Finalizadas aquellas palabras hizo que ambos pergaminos ardieran y se convirtiesen en cenizas que caían desde su mano hasta el húmedo terreno. - Tenéis tres días y con ello dos noches para reunir ambos pergaminos pero, muy a pesar de tratarse de un examen individual os veréis obligados a formar equipo entre vosotros. Brindándoos así la oportunidad de elegir si sobrevivir o lanzaros a la traición. - Una sonrisa curva ahora decoraba sus labios. - Podéis mataros entre vosotros si lo deseáis, incluso luchar por vuestra sed de poder o limitaros a vuestra supervivencia, traicionar a vuestros compañeros de equipo o por el contrario, sacrificaros por el bienestar del equipo. - En un pequeño giro, volvió su cuerpo para de este modo dar la espalda a los integrantes del examen, volviendo así su rostro para mirarlos de reojo. - Os estaremos esperando en la gran torre que decora el centro del bosque. Una vez tengáis ambos pergaminos, deberéis de acudir hasta esta y disfrutar de un merecido descanso para poder continuar con la siguiente fase. Los más débiles tendréis las puertas abiertas para ser recibidos con vuestro rabo entre las piernas, como los ineptos cobardes que seguramente descubriréis en vuestro interior pasada la primera noche. -

Dando fin a sus indicaciones volvió a tomar posición en la cima de la tribuna, colocándose así en medio del Hokage y el afamando Jonin del país de la Luna. - A continuación seréis divididos en pequeños grupos, no sin antes haber recibido vuestro respectivo pergamino. Cada shinobi deberá de acudir hasta su respectivo Jonin para que este os de las indicaciones necesarias para continuar con esta prueba. -
Examen Chunin: Bosque Prohibido
Una vez las indicaciones habían finalizado los altos rangos comenzaron a desperdigarse. Aquellos con procedencia del país del agua se dirigirían al norte, los del país del la luna hacia el noreste, por otro lado se encontrarían los del país del rayo al noroeste y finalmente dejando aun lado las otras aldeas que fueron tomando su rumbo, los shinobis del país del fuego tomarían lugar en aquel mismo descampado donde se encontraban.

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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por NB Narración el Vie Nov 17, 2017 5:07 am

Pautas y Normas.
- Una vez presentados no solo todos y cada uno de los NPCs disponibles (O parte de ellos) si no también la temática de este examen, pronto pasaremos a la segunda ronda.

- Tras la pequeña presentación debéis de rolear conforme se os ha indicado, tomando posiciones junto al resto de personajes con los cuales compartís aldea y con ello procedencia.

- Kiri marchará con Aramis Voda y Goro Isashi al lugar indicado, Kumo partirá junto a Kitsune Yamanaka y Masao Namikaze, Getsu irá junto a Ryuu Kobayashi y por último Konoha aguardará en sus puestos para así aguardar junto a el Hokage y Akira Izumi.

- Una vez os reunáis con ellos proseguiremos con el examen y junto a ello conoceréis quienes son aquellos que formaran parte de vuestro equipo lo que resta de evento.

- En esta ronda se sigue permitiendo desarrollar a vuestros personajes de manera abierta siempre y cuando no termine quemando los cartuchos.

- A partir de ahora todos tenéis 24 horas para postear, si hay dificultad para hacerlo por favor, hablen con algún miembro de la administración para ser consciente de ello.

- Todos los usuarios que no postearon están descalificados y sin opción de entrar en el examen. ¡Esperamos que a la próxima podáis disfrutar de lo que supone un evento tan importante como este!

- Los Chunin al igual que los demás deberán de acudir junto al Jonin tal cual ha sido nombrado, junto a él recibiréis vuestras respectivas misiones para así comenzar con vuestras TRAMAS INDIVIDUALES.

-Además de ello, todo aquel que tenga 30+ de Concentración tendrá la posibilidad de, en caso de haberse fijado en Aramis Voda manteniendo una pequeña conversación con su compañero, poder conocer cual fueron sus palabras al poder interpretarse que leyeron sus labios.

-Siempre y cuando no busquéis desviaros, deberéis de finalizar en el mismo momento que os reunáis con vuestro Jonin o alto cargo al mando.

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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por Fuji Raikomaru el Vie Nov 17, 2017 6:00 am


Fuji Raikomaru

Los ánimos se caldearon las palabras de tanto el Hokage como de la kunoichi que dio pie al inicio del festival de supervivencia me hicieron sonreír de lado al sentir el desafío corriendo por mis venas. — Hagamoslo —Susurré para mis adentros cerrando con firmeza el puño derecho, ladeando ligeramente mi rostro hacia la derecha, y enfocando los orbes carmines sobre mi compañera de cabellos rubios. — Espero que estés preparada, sandías, sería una molestia tener que cargar tu cadáver hasta la aldea —Había una sonrisa desafiante en mi rostro que en cierta forma, al marcar ese reto, estaba en cierta forma dándome coraje a mí mismo, e intentando inundar a mi compañera de esa misma confianza. Me preguntaba si ella sentiría lo mismo que yo, pero no podía dejar que eso nublase mis pensamientos.

Sacudí ligeramente mi cabeza llevando la vista a Steffany, quien se encontraba más lejos que nosotros. Tal vez, por prudencia, no me acerqué a ella directamente antes de replegarme de las filas para moverme hacia donde estaban Kitsune, y el rubio de apariencia pomposa. Suspiré observando de reojo a todos al pasar, analizando detalles que no podría pasar por alto como el símbolo Uchiha en la espalda de uno de los gennin de los primeros lugares de las filas, exactamente junto a Steffany, a quien le asentí con la cabeza en un leve gesto cómplice al pasar, en dirección hacia el Noroeste.

Con una mano sobre el abanico, al ser quien lideraba la expedición en terreno desconocido por parte de los shinobi de Kumogakure, avancé tan cauteloso como me era posible en dirección al lugar indicado. Y finalmente, pude vislumbrarlos. Me posicioné a tres metros de ambos Jônnin, saludándolos con una ligera reverencia al encontrarnos frente a frente. Troné los huesos de mi cuello, y me dispuse a esperar a que los demás shinobi de Kumogakure se presentasen al lugar en cuestión.

País del Fuego - Bosque Prohibido





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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

Mensaje por Hachibi el Vie Nov 17, 2017 6:03 am


Uzumaki Hachibi
Ante mí -ante todos- el aura de las últimas dos personas hicieron resonancia en con mi cuerpo, había una extraña sensación de tranquilidad al percibir al Hokage frente a nosotros, sus palabras eran palpables como el suelo que pisamos, aun con los nervios de la prueba, me sentía seguro, a salvo, al menos lo suficiente para solo pensar en la evaluación. La tan añorada alianza que nuestras aldeas habían formado, volvía el lugar más seguro, pero cuando fue turno de la legendaria Akira en tomar el poder, ante mis ojos el terreno después de la verja se volvió negro, oscuro, inentrañable. Había desaparecido por completo como si se lo hubiera tragado la más tenebrosa penumbra, aquella que oculta las mayores pesadillas y te ataca cuando más débil te sientes.

Intenté tragar saliva, pero era como si algo se hubiera posicionado en mi garganta impidiéndome pasar aquello que podría mantenerla sin esa áspera sensación de sequedad, me sentía algo abrumado, me sentía menospreciado ante las miradas de todas esas personas que sus vidas habían dedicado a la milicia y ahora solo presenciaban si alguien fuera digno tan siquiera de ser mirado. Pero cuando habló de "procedencias", sonará infantil pero pude tener la remembranza de mi padre a mi lado, aislándome del frío que mi cuerpo siente ahora, empapado, en la lejanía de mi hogar; en lugar de aquella enervante sensación de abandono, una calidez y coraje comenzó a surgir de mí, no era sucia mi procedencia y eso lo demostraré ahora.

Mis ojos se posaron por un momento en cada uno de los enaltecidos individuos que alzados frente a nosotros parece que cada uno está tan ocupado en su pequeño mundo que no tiene cabida nuestra existencia. Mientras dejaba perderme durante un momento en la gélida mirada de mi superiora directa, pude notar que su rostro se movía levemente, su boca gesticulaba palabras que no lograba entender pero que parecía que alguien a lado suyo lo entendía. Abandoné un momento la idea de mi solitaria existencia en este lugar y comencé a mirar a las personas a mi alrededor, notando sus características, visualizando sus gestos, observando que miraban. Cada una era tan o más peligrosa que las otras. Solo habíamos tres de mi aldea en este examen, pero eso no significa que seguiremos los tres en esta contienda.

El poder y la sabiduría, sin duda son dos herramientas inigualables al momento de enfrentar los obstáculos en el porvenir, si, los había escuchado, mucho tiempo atrás, el saber actuar, y el poder actuar, son dos cosas distintas y sin embargo muy parecidas, incluso tanto como la representación dual y contrastante al que son expuestos en estos momentos, en ese Yin y Yang. Pero faltaba algo, una pieza fundamental, una que debía residir en cada uno de nosotros en equilibrio con esas dos fuerzas.

Mis temores se apartaron en ese momento, respiré profundamente aspirando el ahogado olor cenizo que despidieron los pergaminos frente a mí, inhalé como si pudiera recibir ambas cosas, hinchando mi cuerpo hasta la forma más erguida, más ancha y fuerte que tengo, y luego solté el aire lentamente como para no dar oportunidad que se me escapen. Mi rostro volvió a esbozar una sonrisa, una verdadera y llena de ganas de sobresalir. Tan pronto mis superiores rompieron filas no di oportunidad a siquiera perderles de vista cuando les alcancé a dos metros sin acercarme a más hasta llegar al destino objetivo. Una vez ahí, las palabras sobraban, simplemente me planté a una distancia prudente y sonriente esperé las indicaciones que nos darían nuestros superiores; aunque claramente he tenido la impresión de que palabras de aliento no habrá -al menos no como las que puede que Kitsune otorgue- no harán falta una vez que pueda tener algún tipo de contacto con ellos.

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Re: [2º EXAMEN CHUNNIN — INTRODUCCIÓN] Alaridos en la oscuridad

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