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Team 9 [Kumogakure]

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Team 9 [Kumogakure]

Mensaje por Kitsune Yamanaka el Dom Nov 05, 2017 6:43 pm

Team 9
Era la mejor de las mañanas, en el peor de los momentos, una época en la que la misma felicidad podía tornarse en la locura, en los suspiros de última esperanza y a su vez, en un último aliento. Un mundo en el cual la sangre bañaba cada centímetro de la piel de los valientes que decidían luchar por su país o incluso, retarlo bajo su inconsciencia cuando ellos, solo buscaban honrar las historias que los escritos siempre habían portado y los habían protegido de cientos de catástrofes. Kumogakure, era una de esas aldeas que siempre se habían visto al mando, uno de los países que mayores riquezas portaba y que más respeto merecía por todos aquellos que conociesen la ferocidad de sus guerreros que, al mando, se tornaban como los shinobis con más fuerza bruta que la tierra jamás había visto, incluso dejando atrás a los difuntos guerreros taoistas que habían sido formados próximos a las puertas del Yomi, puertas que se encontraban ocultas entre las montañas de un país muerto como el país de la tierra, una donde hacía más medio siglo la vida había sido un lugar envidiable, donde los hombres más fervientes habían luchado y mostrado sus respetos a los dioses entre los templos más sagrados jamás conocidos pero que, ahora, se encontraban bajo la completa oscuridad que los shinigamis portaban bajo sus largos mantos y guadañas dispuestas a sembrar el caos, a atraer a los más débiles a formar parte de un mundo, en el que la vida, yacía enterrada bajo la miseria.

El país del Rayo siempre se había encontrado en el punto de mira de todo el mundo, desde el mismo momento que el país del fuego había caído ante la ferocidad de aquella bestia de diez colas, donde habían fallecido los hombres más valientes que habían poblado Daichi, parecía que todo el merito de aquel hombre nombrado como Hokage un siglo atrás había caído en el olvido y un país que se había retirado de una gran guerra se había alzado en las sombras, para convertirse en el objetivo de la envidia de todos los que nunca habían abandonado, ganando de tal modo el odio, la envidia y junto a ello, el rencor del abandono. Pero todo tenía una razón ¿No es cierto?

La agudeza de los pasos de una mujer retumbaban sobre aquel enorme pasillo en el edificio del Raikage, robando la mirada de todos aquellos Shinobis de alto rango que tenían el honor de formar parte de un lugar tan envidiado como ese, que eran capaces de observar como los shinobis más respetados por la historia tomaban esos pasillos con su grandeza, igual que como lo haría un Kage o sus tan conocidos Sanins. Kitsune, era una de aquellas mujeres, una de las cuales la historia había hablado a lo largo de los años y que provocaba que su camino se abriese a la par que su larga cabellera rubia se tambaleaba de lado a lado de la misma manera que su hermoso cuerpo, trabajado por años en el campo de batalla. Algunos simplemente se apartaban, alzando la cabeza a modo de respeto, mientras que otros preferían simplemente esconder sus rostros en los documentos de misiones que sus brazos portaban, como si realmente no fuesen dignos de aquel porte que parecía digno de la realeza y se dirigía a uno de los lugares más emblemáticos del país, la oficina del Raikage. Sus orbes aguamarina yacían decididas mientras que las cerezas que portaba por labios mostraban una simple linea de indiferencia hasta la llegada ante aquella gran puerta donde sus pasos, pasaron al olvido. - El Raikage y su guardia está esperándola

Una vez las grandes puertas se abrieron se pudo observar el gran esplendor de aquella gran sala ovalada. Las paredes que rodeaban cada rincón estaban plagadas por una cantidad de libros que eran prácticamente ilegibles, libros que portaban tantos secretos que la simple osadía de rozarlos podría suponer la muerte para incluso el más fiel shinobi que sirviese al país, siempre y cuando, que no se tratase de aquel rubio que se encontraba sentado en un gran asiento de terciopelo y con decorativos que parecían bañados en oro. -Kitsune Yamanaka, la estábamos esperando – El tono galán de aquel joven de cabellera azabache llamó la atención de la Jonin, provocando que sus orbes aguamarinas fueran directas al joven que yacía a la izquierda de aquella gran mesa repleta de mapas y figuras de plata, figuras que parecían trazar planes que cualquiera, preferiría llegar a temer. Las prendas del shinobi parecían mostrar un retintineo de gloria, el blanco decoraba cada rincón de estas mientras que su mano yacía colocada sobre aquella Katana que decoraba su cadera, siendo acariciada por la tela de sus blanquecinos guantes mientras una de las más tentadoras sonrisas llamaban a los más débiles de corazón. Satoshi Daiki, siempre había sido uno de los hombres más honorables del país, uno que hacía ya unos años se había encontrado sirviendo al Raikage muy a pesar de su corta edad que hacía tan solo unos meses, había rozado la mayoría de edad. Aún y a pesar de aquella belleza la Jonin simplemente aparto al instante la mirada para llevarla al frente, sobre aquel hombre que parecía ajeno a la realidad mientras su mirada se encontraba fija en uno de los grandes libros de piel que se encontraba sobre la mesa. - ….. - El silencio en cambio, golpeaba la aparente tranquilidad de su acompañante, Masao Namikaze quien se encontraba sentado en la esquina contraria de la mesa. El más fiel de los shinobis que el mismo Raikage portaba en su guardia, un joven al que todos tachaban de odioso, caprichoso pero el cual a sus quince años parecía ser el preferido para tomar el próximo liderazgo del país tras ser el pupilo preferido del Rubio que ahora apartaba la mirada del libro que había conseguido su atención durante la espera. Sus elegantes manos olvidaron la piel de aquella superficie para ahora, alzarse, apoyando ambas manos sobre el roble de la mesa y acto seguido alzarse.

Por unos instantes el único sonido que forjaba aquella habitación eran los pasos de aquel respetable como tan odiado hombre, aquel que se denominaba como el más poderosos que nunca había llegado a pisar los terrenos del país del Rayo, aunque, como era obvio siempre sus historias yacían realmente exageradas por lo que parecían trovadores de la época. -Dos semanas nos separan de la gloria. - Comentó el rubio mientras que rodeaba la mesa con una lentitud tan elegante como amenazadora. -La sangre de las ratas merece purgar la mugre que baña sus terrenos. ¿A cuantos estás dispuesta a asesinar esta vez? - Dichas aquellas palabras el joven silencioso que aún yacía sentado en el borde de la mesa alzaba una carpeta negra, con el símbolo de la aldea plasmada en su portada para, acto seguido, ser tomada por los decorados en oro dedos del Raikage y que tras ello fue alzada al frente, ganando la mirada clara de la joven que se aproximo y tomó en silencio para acto seguido abrirla, observando de este modo tres expedientes que yacían en su interior. -Conoces tu misión. Si debes de sacrificarlos para cumplir tu cometido hazlo.



Dos días más tarde. 6:00 AM




Los campos de entrenamiento aquella misma mañana habían quedado en el olvido para así dar paso por primera vez en años a los citados Gennin a la guardia Real del Raikage, unos terrenos que solo eran pisados por los más afamados guerreros del país, terrenos que formaban parte de una gran muralla perdida en las alturas tras aquel edificio que en el Rayo, nadie era digno de pisar si no fuese porque realmente la estabilidad del país.

El silencio decoraba cada rincón, exceptuando aquellas banderas que se veían ondeadas en el amanecer y que llamaban la atención de la rubia que con sus labios sellados observaba el esplendor de aquel templo que años atrás, se había visto custodiada por una de las bestias sagradas que habían abandonado el mundo honrado para desatar la ira sobre aquellos que ahora, miraban hacia el futuro. Sus brazos yacían a modo de jarra, mientras que su larga cola de caballo parecía bailar junto a la brisa brindando la espalda a aquellos que tarde o temprano irrumpirían en el terreno de combate por las escaleras que se encontraban a casi cien metros desde su situación.


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Re: Team 9 [Kumogakure]

Mensaje por Stefanny Zaitsev el Dom Nov 05, 2017 9:14 pm

Zona Entrn.
Grupo 9
Mañana de inicios.
Team 9
La estadía de la joven se tornaba desesperante en el país que se encontraba actualmente, Kumogakure no Sato no era lo que la misma prefería, teniendo en cuenta de que su cultura era completamente diferente a la de Sunakugare no Sato, las personas no eran iguales, en ningún país podría la joven volver a encontrar la misma calidez de personas, cada país es un mundo diferente y hasta ahora, en el corto tiempo que la misma ha estado en Kumogakure no Sato, puede ser la diferencia que existen entre aquellos países, haciendo desear a la misma que su regreso a tal País sea muy pronto. Pero los pensamientos de repulsión al país no sólo recaen en sus culturas y sus personas. Ya pues el acontecimiento que ha marcado más la mentalidad profundamente de Stefanny Zaitsev, que fue la pérdida o el desaparecimiento de sus padres en su llegada al país, día exacto que esta decidió deambular por los entornos con su primo Ryako que conllevó a un acto de defensa propia para así luego sólo esconder las evidencias y retirarse sin seguir pensando en ello hasta que fuese necesario. Se había acordado entre Ryako y Stefanny no hablar nunca más de eso, pues los secretos entre primos eran sagrados aún que no fuesen de sangre… Sí, Ryako no es primo verdadero de Stefanny, pues fue abandonado por un shinobi de la aldea de Konoha que suponía ser su hermano, pero nunca se especificó el ¿Por qué? Del abandono, sólo lo dejó a cargo de los padres de Stefanny y a raíz del desaparecimiento quedó en manos de Stefanny el cuidado del mismo. Los cuales eran cuidados ambos por un mayordomo que había servido toda la vida a su familia, de alrededor 20 años de edad o quizás un poco más, era el encargado de la comida y el aseo interno y externo del hogar, que de igual manera las compras y ventas las realizaba él, todo menos la compra de Naranjas que la especialista era Stefanny, a raíz de su niñez como hija de agricultores reconocidos.


Era común de Stefanny de que todas las mañanas el des ensamblar a Karasu y sacar todos los recursos que había ingresado en él, pues la misma lo utilizaba como bolso de cargar cosas, pues tenía su propia bolsa integrada, la cual permitía almacenar ligeramente cosas no pesadas ni puntiagudas, para así no estropear los mecanismos que se encontraban dentro del mismo. Aquella misma mañana en sus procesos diarios luego de despertarse sobre su cama al lado del Karasu para comenzar a des ensamblar todas las piezas y luego de sacar todo volverle armar, puedo observar un trozo de tela negro extenso que se encontraba ahí, apartado de todas las demás cosas como si fuese quedado trabado en alguna de las extremidades de Karasu, que parecía extraño puesto que el material era tan bien hecho que era casi imposible que algo quedase trabado con él sin hacer presión anteriormente. Por lo cual provocó cierta desorientación y preocupación en la Kunoichi que procedió a tomar aquél trozo de tela y sacarlo, para así extenderlo sobre la cama, al lado diestro de Karasu, dando a ver que era una especie de toga, negra con una nube roja centrada y de gran tamaño, símbolo perfectamente del Akasuna. Que la misma recordaba verlo sobre la silueta de un hombre de cabellos extraños para así a lo largo de dos minutos sobre su cama pensando, recordó — Esto era de Vlad… Lo tomaré y lo asesinaré con su propia toga, pero la luciré primero — El sentimiento del pensar que el mismo había tratado de asesinar a la joven continuaba en ella, pero no podía desperdiciar tan hermoso diseño, que este anteriormente portaba y ahora le pertenecía a ella. Así pues tomó la toga sobre sus brazos, para así ropa interior necesaria para adentrase en la ducha, la cual fue una de las más rápidas que había tomado durante toda su estadía en Kumogakure, debido a que el agua estaba completamente helada.


Al salir de la ducha la joven ya con su ropaje sobre su piel, procede a caminar hacia su recámara para así culminar de vestirse la misma. Tenía un ropaje diferente, una toga negra que cubría relativamente todo su cuerpo, bajo de la misma sólo se encontraba una pequeña camiseta blanca a juego con su sujetador y una falda blanca, extrañamente se encontraba de vestimenta pálida al igual que su piel, sin dejar atrás unas zapatillas cómodas de color blanco a juego. Pero la joven al poseer aquél nuevo ropaje no podía sostener en su lomo al Karasu, así pues pensando millones de formas como llevarle, le amarró de las extremidades como si fuese un bebé sobre su espalda con tiras que procedería a rasgar de su ropaje y telares guardados. Ya al sentirse a gusta con su apariencia procedió a salir hacia el comedor de su respectivo hogar, para así tomar un pequeño desayuno patrocinado por su mayordomo, el platillo con mayor excelencia del mismo, Huevos con tocino. Que la misma al llegar al comedor se encontraba su comida preparada sobre un plato de cristal y utensilios para comerle, con lo cual al sentarse sobre un banco de gran tamaño y almohadilla, procedió a comer sin siquiera decir buenos días. – Parece que tienes hambre Amor – Comentaba el mayordomo de unos veinte años aproximadamente, con un cuerpo perfecto y un rostro de modelo noruego [Channing Tatum]. La misma no le respondía las preguntas pues su boca estaba cubierta interna y externamente por el lado de las mejillas de comida, pues sus modales alimenticios perdían valor cuando se encontraba en su hogar. — Te han dejado una convocatoria nuevamente, pero ahora no es por tus escándalos — Se pudo observar como el joven miraba con alegría a la joven, como si se fuese ganado la lotería — El Raikage te necesita, y debes ir al campo de entrenamiento justo ahora, son las 06:15 AM y dice exactamente que no debes hacer esperar a tu “Sensei” — En el momento de que el joven pronunció las palabras Raikage y que se le hacía tarde la misma introdujo toda la comida que podían soportar sus mejillas, cual ardilla. Para así correr al baño mientras tragaba la misma y limpiarse la cara, para así en menos de dos minutos más el terminar de arreglarse completamente, y salir corriendo arrebatando el pergamino que su mayordomo poseía en la mano diestra dejando la misma hasta la puerta abierta que el mismo mayordomo procedió a cerrar luego de la estampida que provocó en la misma.


Pasando corriendo por toda Kumogakure pues la joven se encontraba en la parte Sur y los campos de entrenamiento en la zona Norte, debía pasar por las residencias y puestos de comercio, que no duró mucho en ellos, sólo cuestión de segundos o al menos para ella fue, pues se encontraba tan apresurada que no quería dar una mala primera impresión. En aquellas horas las zonas de entrenamiento estaban completamente vacías, pues lo lógico era que se llenasen en aproximadamente tres horas más, pero había una zona que nadie tocaba, ni se acercaba como si tuviesen miedo de ella, como si la zona estuviera cubierta por una barrera de Katon que impedía su paso, echa con materiales de oro sólido quizás, o eso aparentaba. Pero lo extraño no era el material de la zona, si no pues que dentro de la misma se encontraba una joven de espalda contra los caminos, dándole la espalda a todo quién se acercase, así pues antes de acercarse siquiera un poco a la joven, se colocó la capucha con la que contaba aquella toga, cubriendo toda su cara, dejando sólo ver parte ligera de su mentón, pero el resto de su rostro era cubierto por sombras que proporcionaba aquella capucha. Ya luego de colocarse aquel accesorio sobre su cabellera pareciendo de espalda un hombre con un títere atrás, procedió a acercarse lentamente para así quedar aproximadamente a diez metros de distancia de la joven, poseía un cabello amarillo igual al que la misma, pero su contextura física era más alta que ella, haciéndola ver como una pequeña delante de la Kunoichi. El silencio apoderaba aquella zona de entrenamiento, que fue roto por un paso fuerte sobre la zona de entrenamiento para dar a entender su presencia en aquella zona, para así extender su mano diestra con el pergamino de convocación del lugar, ocultando sus uñas por debajo del pergamino enrollado para no delatar su apariencia. Haciéndose la misteriosa delante de la misma. Pues quizás fuese una trampa para asesinarla por sus acciones hacia Kumogakure no Sato.



Narración |/ Conversación/Diálogo |/ Pensamientos/Locura

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Re: Team 9 [Kumogakure]

Mensaje por Haruka Uchiha el Dom Nov 05, 2017 11:28 pm

Los últimos días en la vida de la rubia se habían vuelto un tanto monótonos, aburridos, quizás rutinarios, ¿pero por qué?, nada interesante había sucedido, hacía tiempo que en realidad nada interesante pasaba en la aldea o tan solo en su vida, cosa que claramente le molestaba, pero que al mismo tiempo intentaba ignorar, hacer caso omiso para así no inundar su cabeza, sus pensamientos en un conflicto interno duradero y claramente innecesario, un debate que más que nada solo haría que se hiciese más preguntas sin respuesta ella misma, pero aún así en si sí existían preguntabas remotamente importantes, sucesos quizás no tan recientes, pero que sí le habían marcado, como su encuentro con los dos Uchiha, aquellos dos que compartían su apellido y por consiguiente la bendición (o maldición) que se les hacía entrega tras una situación trágica, el Sharingan, la técnica ocular tan preciada por miembros de cada nación.

Estaba despierta, y es que en realidad no había dormido en toda la noche, pues ese pergamino, aquel pergamino que en sus escritos solicitaba su aparición no le había permitido conciliar en sueño como correspondía, y no era una chica insegura, para nada, pero no podía evitar no dejarse llevar por los altos y bajos que además la edad le obligaban a tener que soportar; ¿qué sucedía si se quedaba dormida?, ¿si llegaba tarde?, ¿si sucedía cualquier otra cosa y no lograba presentarse o si le habían solicitado por algo potencialmente negativo?. No, las cosas no debían de ser así, al final tan solo renegó moviendo la cabeza de izquierda a derecha. Pobre de su madre que había tenido que aguantarle por el resto de la tarde en su actitud seria pero al mismo tiempo nerviosa e incluso quisquillosa, comportamientos que solo salian a la luz con alguien de plena confianza, y dadas las cirscuntancias... la única persona que cumplía el requisito era su progenitora.

Cinco treinta de la mañana, ella estaba lista, ya portaba sus ropajes, aquella armadura tan característica pero cuanto menos curiosa que portaba como protección, además del singular cintillo de hierro de hierro que tenía en medio de la frente con el símbolo que le correspondía como una Kunoichi de la aldea. ¿Qué venía ahora?, estaba lista, sabía cómo llegar. Respiró tranquila, pues finalmente había calmado sus ansias al percatarse del punto en el cual se encontraba y se retiró de los aposentos sin molestarse en despertar a su madre, prefería que no se preocupase por algo como aquello, no quería que se preocupase por su pequeña.

No se molestó en tomar el camino largo, sino que saltó de tejado en tejado buscando mantener el silencio para así no despertar a los propietarios de las edificaciones y por lo tanto no armar un gran escándalo, para así, al cabo de veinti tres minutos ya había llegado al lugar en cuestión, el terreno de entrenamiento de élite que se encontraba cruzando las puertas del Despacho del Raikage. Allí mismo solo esperó y esperó, los minutos pasaban como horas, pero al final sería consciente de una presencia ajena a la propia, debía de ser aquella persona, el o la Jonin mencionado en el pergamino que portaba con cuidado aferrado en su cintura.

—Haruka— Murmuró firme, sin buscar directamente la atención de la kunoichi, sino que tan solo para presentarse y percatarse si realmente la contraria estaba allí con ella. Muchas cosas podían esperarse después de una citación como aquella, ¿no?. —Haruka Uchiha— Repitió, pues su nombre y apellidos citados entre letras ya delataban su ascendencia. Al final atinó a tomar el pergamino solicitado para así ofrecérselo a la fémina, mientras a la distancia oía el firme pisar de una presencia distinta a la de aquellas dos rubias. Allí le vio, la figura que caminaba hacia ambas, y bueno, en realidad no era nada que le sorprendiese, pues bien había sido especificado que era una guardia, obviamente llegarían más miembros aparte de ella misma.

De momento ignoraba la presencia de una cuarta persona si es que en realidad existía, pues le seguía sin hacer sorpresa el que llegasen más personas a asumir un rol tan importante como podía tratarse el ser parte de la guardia real del Raikage, pero quizás había algo que se le había estado yendo, detalle del cual se percataría luego, pues dudaba que fuese un simple sorteo. Luego, al revelarse la identidad de todos los convocados haría un rápido pero minucioso análisis en búsqueda de algún patrón, si es que existía alguno en realidad, claro.

Ahora sí, estaba lista, Haruka Uchiha estaba lista.


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Re: Team 9 [Kumogakure]

Mensaje por Fuji Raikomaru el Lun Nov 06, 2017 5:29 am

Team 9
Kumogakure | Equipo Nueve | Madrugada Decisiva
Esa noche no había bebido sake, el joven shinobi recibió la carta a pesar de no tener un hogar donde remitirla. Era un asunto serio, demasiado. Él no hubiese pensado antes que se le tendría en cuenta para algo de tal nivel, sin embargo, allí estaba la carta que decía claramente su nombre. Tal vez, tantas peleas callejeras habían atraído atención positiva, o bien sería una emboscada para arrestarlo de una vez por todas, ambas opciones eran factibles, y las barajaba con igual mesura. No le temía a nada, pues nada tenía que perder.

Pasó la noche tomando té, contemplando la luna llena y meditando en su rustico campamento del Monte Brumoso, antes de descenderlo previo al primer rayo de sol pues lejos estaba el alba cuando tuvo que ponerse en marcha. Su gigantesco abanico no parecía pesarle, puesto mantenía un paso raudo y estable a lo largo del sendero que conducía al campo de entrenamiento en cuestión. Sin embargo, no era el lugar donde solía ondear su Kujaku para fortalecer sus técnicas, ni donde ejecutaba las danzas para perfeccionar sus jutsu, el chico se dirigía a un lugar que para él era desconocido.

Tomó el camino largo, y siguió los senderos indicados hasta que finalmente pasó por un lugar donde no pensaría transitar de buenas a primeras, los cuarteles del Raikage. Los contempló durante unos momentos, preguntándose si algún día hallaría un lugar en los puestos de dicha casa de gobierno, y finalmente despejó sus pensamientos para seguir andando.

Y así hizo, hasta el ancestral campo ceremonial donde pocos shinobi de la aldea tenían el honor de llegar. Pero él, para variar, ni se inmuto. Solo avanzó con cara de pocos amigos, pasos firmes pero serenos, y el abanico a cuestas hasta que percibió una cara conocida, dos de hecho. — Sandías, y Stefanny  —Murmuró sin notarse del todo sorprendido hasta que estuvo a aproximadamente dos metros de las jóvenes, tomando el pergamino que portaba dentro del yukata. Lo desenrolló para enseñarlo, y escupió al suelo. — Me llegó ésto... ¿Es una broma de ustedes? —Arqueó una ceja, y entonces llevó la mirada filosa a la desconocida, de cabellos rubios, y buena figura, a la cual saludó con una reverencia de la cabeza, cortés pero informal.
 




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Re: Team 9 [Kumogakure]

Mensaje por Kitsune Yamanaka el Lun Nov 06, 2017 6:27 am

Team 9
La misma brisa del ambiente parecía atenuar la sensación del alba que asomaba en la lejanía del horizonte. Las orbes aguamarina de la mujer de cabellos dorados parecían no tener un rumbo fijo mientras con orgullo observaba las escrituras de aquel templo que se encontraba frente a ella, alzándose con un poder que cualquiera que conociese las historias de los escritos envidiaría. Ella misma parecía estar perdiéndose en un mar de recuerdos que no le pertenecían, que dejaban a un lado la dura realidad que a lo largo de los años habían convertido su miserable vida en una manera de que su ardiente corazón simplemente chispease por un deseo que seguramente, pocos llegarían a comprender, uno que grababa el amor por un país de gloria, de poder y junto a ello, uno ardiente por la codicia de una conquista que para aquellos instantes, parecía estar tornándose inminente.

La poca luz que hasta el momento se alzaba entre las nubes provocaba que sus oscuras prendas pareciesen algo más opacas, creando un contraste con su larga cabellera que provocaba que esta, resaltase algo más de lo normal o por lo menos, hasta el mismo momento en el cual podía notar en la lejanía como poco a poco las presencias comenzaban a mostrarse en la lejanía, presencias carentes de poder, de chakra. Sus azuladas orbes se vieron ocultas por unos instantes, aguardando por la llegada de aquellos shinobis que desgraciadamente, se habían convertido en su responsabilidad y no por el hecho de que aquello le importase, si no más bien porque conocía el destino que podría llegar a oprimir sus existencias por el dolor, las desgracias y el miedo que tarde o temprano, acabarían viviendo. No era como los demás altos cargos de la aldea muy a pesar de ser una de las mujeres más importantes que pisaran aquellos terrenos, una mujer que incluso portaba en su sangre el linaje de un clan que tarde o temprano, recaería sobre sus hombros junto a los cientos de nombres que habían jurado dar fin a su vida. Pero si había algo que la hacía de respetar, era aquella historia que ella misma había grabado tras sus pasos, pasos que la habían vuelto una leyenda tan digna de admirar como de temer, una leyenda que marcaba la historia con cicatrices de victoria y ríos de sangre que había llegado a evitar a la par, que había llegado a originar.

Una vez la primera de los tres había llegado a irrumpir le mujer de cabellos dorados tomo algo de aire, como si necesitase retomar la compostura antes de así, girarse y alzar la mirada, observando y escuchando el tono de voz de la joven que irrumpía en el terreno de entrenamiento y se presentaba con un pequeño pero firme murmuro que provoco que una divertida sonrisa escapase de los finos labios de la Jonin que simplemente, se mantuvo en el lugar, observando por unos instantes como la situación parecía ir desenvolviéndose con la llegada de cada uno de los integrantes de aquellos que estarían bajo su mando.

No hubo palabra que escapase de sus labios a medida que estos irrumpían en el terreno hasta el mismo instante donde la única figura masculina del equipo hacía acto de presencia, provocando que lo que era un rostro pasivo por parte de la Jonin empezase a tornarse algo más serio al ser consciente de los actos del último que irrumpió en el terreno. -¿Desde cuando un informe oficial y firmado por la Guardia real puede llegar a ser calificada como una broma? -La rudeza de las palabras de la mujer eran acompañadas por un sensual toque, uno tan natural como hermoso, propio de una Kunoichi con su gran potencial y tal porte. - Sois simples Genins. Hasta el momento ni si quiera tenéis las capacidades como para rozar las habilidades de cualquier otro shinobi reconocido en el país del Rayo pero ahora, estáis bajo mi cargo, sea de vuestro agrado o no – Dichas aquellas palabras el sonido de sus sandalias ninja resonaron sobre el terreno para así recoger los pergaminos que ambas Kunoichis le ofrecían mientras que su miraba no se apartaba del joven que se encontraba dos metros por detrás de ambas. -Aún y a pesar de ello, estoy dispuesta a escuchar cualquier tipo de queja que tengas Fuji Raikomaru. Pero todo a su debido tiempo.- Añadió de inmediato como buscando así que ninguno la interrumpiese para así, poder continuar.

Una vez tomo ambos pergaminos (Ignorando el del joven) su mano fue en dirección a la parte trasera de su cuerpo, guardando así ambos en un pequeño compartimento que se encontraba bajo la gabardina color oscura que portaba antes de girarse y caminar en dirección a las escaleras que se encontraban detrás de ella, subiendo en estas y poniéndose en alto y volviendo a girarse. -Mi nombre es Kitsune Yamanaka, es posible que me conozcáis o quizás no lo hagáis, pero no deseo que mis hazañas sea algo relevante puesto que si hay algo que importa en estos momentos es que los cuatro, a partir de hoy, nos hemos convertido en un equipo. Podéis pensar que esto se trata de una simple broma, que personas como vosotros no merecéis el mismo titulo que se os ha brindado pero os aseguro que si estáis aquí, es por algo. -Dichas aquellas palabras una sonrisa retadora fue en busca de los ojos del joven, dándole de este modo una pequeña llamada de atención. - Haruka Uchiha, Steffany Zaitsev y Fuji Raikomaru. - Comentó de tal modo, observando a cada uno de ellos a medida que los nombraba, dando así a conocer a la segunda que muy a pesar de la manera con la cual parecía buscar ocultarse, aquello, no tendría efecto con ella. -Al convertiros en Genins formáis parte de la milicia del país y esto no será nada fácil. No se cuales son vuestras aspiraciones pero incluso si entre vosotros se encuentra el o la futura Kage a quien serviré hasta el resto de mis días, espero que esteis seguros de que este es el camino que deseáis continuar. -Finalizadas aquellas palabras el silencio pobló el terreno de combate, dejando así que estos pudiesen continuar con sus palabras, una invitación que ellos mismos podían aprovechar para lo que ellos mismos deseasen.


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Re: Team 9 [Kumogakure]

Mensaje por Stefanny Zaitsev el Mar Nov 07, 2017 3:47 am

Zona Entrn.
Grupo 9
Mañana de inicios.
Team 9
Kumogakure no Sato en la época de otoño, se definía como una aldea fría desde la vista y cuentos de simples viajeros de países más calurosos, siendo así una aldea potencial para el turismo comercial y mayor comercio en la zona, volviendo así al país, uno de los más populares de todos en cuánto al clima y gastronomía, pero no sólo se volvería un país turístico por su clima o gastronomía, ya pues poseía una calidad de personas de alta gama o cultura residenciada en aquél país, formando así que todo quién pisara Kumogakure no Sato, se llevaba al menos un poco de su jerga o forma de hablar, así de la misma manera como dialectos nuevos o simbologías propias del país en cuestión, tomando nuevamente así el mismo como un país con gran potencial económico general… Kumogakure no Sato era nombrado no sólo por ser uno de los mejores centros turísticos si no pues por su gran variedad de ninjas entrenados, como los shinobis nombrados como la mano del Raikage, siendo una de estos una Kunoichi de cabellos de oro similar de los de Stefanny, pero parecían ser menos cuidados que los de la misma, según las malas lenguas que hablaban de ella en bares, como el Crimson Banquet que había sido invitada por Fuji Raikomaru hace un poco de tiempo notablemente, formalizando su amistad y compañerismo. Unos ojos de color safiro que dejaban mucho que deseas en los hombres, y en otros causaba simplemente temor pues eran las puertas del infierno, se rumoreaba que quién lograse ver a la misma a los ojos durante más de diez minutos por alguna extraña razón caía en un sueño casi eterno, pues aquellos hombres que hablaban de aquellos actos decían haberse acostado con todas las Kunoichi de Kumogakure, insinuando que también a la mano derecha del Raikage, cosa que a simple vista y no hacía falta conocer mucho de parte de la Kunoichi para saber que el nombre que hablaba de esto sólo se llenaba la boca con actos que nunca han ocurrido, pues la presencia de la Kunoichi, en la estadía de la joven, nunca la había observado. Siendo así casi la única kunoichi de cabellos rubios junto a Haruka, la cual fue conocida e invitada por la misma a unirse a un equipo junto a Stefanny Zaitsev en un campo de entrenamiento no muy alejado de donde se encuentran actualmente con la Jounnin en cuestión.

La mañana en cuestión en la que el equipo de Kumogakure no Sato, liderado por una Jounnin con características físicas similares a la de dos de sus estudiantes nuevas de nombre Kitsune Yamanaka, desde las perspectiva de Stefanny no se puedo observar mucho en el momento que llegó en aquella mañana casi helada, los vientos soplaban en contra de las mismas [Y mismo] ocasionando que los vientos de las chicas con cabelleras al aire se moviese con ondas lentas, dando un poco de protagonismo al aire sobre sus cabellos de oro. A simple vista se podría decir que era un equipo de sólo chicas, si no fuese por la llegada a última hora de un chico que la misma Stefanny había dialogado con él anteriormente, conociendo sus procedencias y aclarando que su vida dependía del Alcohol y las luchas, podía contar como defensas de las chicas, o simple frontera para así dar paso al fuego ocasionado por la combinación de un ataque de rubias con habilidades distintas pero complementadas que se encontraban en desconocimiento para ambas en cuestión, una a la otra.

La posición de Stefanny era simple frente de los presentes, se encontraba ligeramente alineada a Haruka Uchiha, que la misma había llegado minutos antes que la joven pero ésta en su llegada no la tomó en cuenta, pero dentro de la misma, al escuchar aquella voz mientras se aproximaba, ya sabía de su estadía en aquél lugar, pues dando a entender y subiendo el ego de la misma de que había acatado las ordenes de la joven, que realmente le interesaba el conocer a profundidad las habilidades de Stefanny, cuestión que formó intriga y subidón de ego en la misma. Zaitsev cubierta por la toga de Vlad con apariencia de una nube rojiza bordada con colores de sangre y en su exterior por una línea gruesa blanca que daba a entender la sangre de la arena, representando con todo el orgullo su nación Sunagakure no Sato, en un principio la intención de intriga fue aceptada pues Haruka desconocía la silueta de la misma, pero no pasaron muchos minutos, quizás alrededor de diez, como de costumbre de que un hombre fuese el más tardío en llegar, se presenta con un tono juguetón, como si estuviese en un estado completamente ebrio, similar al que se encontraba en su salida de Crimson Banquet. Pero el dialecto parecía normal a simple escuchar, dando a entender que aquellas estupideces que salían de su boca no eran más que las comunes en él, demostrando una personalidad nueva en él, como si algo le pareciese tan gracioso que su lengua necesitaba expresarlo mediante el habla. Pero la joven Zaitsev no se inmutó al escuchar su habla, ignorándole completamente mientras este se posaba atrás de Stefanny y Haruka…

Luego de la llegada de Fuji Raikomaru sus palabras quizás por su tono juguetón y nada serio, provocaron enojo en la Kunoichi que se encontraba frente de los tres shinobis iniciales nominados Genins, provocando así que de sus labios finos provocase una expulsión de palabras en ataque contra el mismo, dando a entender la seriedad del convocado, para así proceder la kunoichi a tomar los pergaminos extendidos por las chicas del equipo y así sentir como sus palabras a medida que hablaba se iban alejado, provocando así que la misma alzase un poco más la voz para comunicar perfectamente todo lo que necesitaba o deseaba hacer. En el caso de Zaitsev la misma se quedó estática allí mientras las palabras corrían sobre el aire mientras que la Kunoichi se presentaba antes los shinobis presentes dando a entender que ella era la tan preciada sensei, nombrando que era una mujer de gran fama a causa de sus acciones, de la misma manera dando a entender o provocando similitud con una de las mujeres más famosas de la historia ninja, una mujer con tanta fuerza que podía romper estatuas y montañas completas con sólo tocarla, mujer que en algún momento se habla que fue una de las mejores líderes del país del fuego y las mejores médicos que existieron en aquél tiempo, pero lastimosamente, eran nuevos tiempos y eso no era más que polvo en el presente.

Palabras culminaron de la boca de la nueva denominada Sensei, pero la estabilidad de Stefanny se encontraba aún intacta, como si esperase que la convocaran especialmente a ella o le dieran algún tipo de orden, la capucha aún cubría su cabellera y rostro, pero permitía ver el terreno ligeramente hacia el norte de la misma, para así saber sí algún shinobi se le mostraba frente de la misma, pero antes de ello no realizaría algo que no se le notificara, ya se conocía que ella era Zaitsev, quizás por su Karasu que se encontraba postrado en su espalda pero los aires de misterios en las expresiones de la joven no culminaron, la misma sólo estaba allí como alma que la trajo el viento y la dejó allí. Brazos a los lados y cabeza ligeramente agachada en señal de respeto sin dejar de observar el norte y estar atenta a las órdenes que se le diesen.




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Re: Team 9 [Kumogakure]

Mensaje por Haruka Uchiha el Mar Nov 07, 2017 4:36 am

No, maldición, quería creer ciegamente que su oído le había fallado, esperaba no haber oído aquel molesto molesto apodo que le había dado el mismo borracho con el cual había tenido que formar un equipo para llevar a cabo una misión tan simple como dar protección a aquellas geishas, pero aquello ya era cuento pasado, ahora en lo que se centraba era el rememorar el pseudónimo de mal gusto que no parecía haber olvidado incluso después de su enfrentamiento del cual ella había salido victoriosa.

La rubia ceniza de todos modos había decidido el reservarse su respuesta, además de que claro, aquella jounnin respondería de una forma incluso más prominente e intimidante de lo que ella misma hubiera sido capaz de ser.

Kitsune Yamanaka, sí, reconocía el nombre, también algunas de las hazañas que habría logrado, ¿cómo?, la verdad solía estar bastante informada de todos los sucesos importantes que de una forma u otra tuviesen relación alguna con la aldea o con los miembros que la conformaban, siendo que finalmente había llegado a oir el nombre de la kunoichi que aparentemente ahora asumiría un papel como su sensei, o más bien como la sensei de los tres ahí presentes, después de todo los equipos de gennin solían conformarse por tres personas, ¿pero enserio les dejarían a novatos como ellos el trabajo de formar parte de la guardia real del Raikage?. Le miró fijamente incluso en su andar. La rubia era atractiva, otra de las grande características que en sí solían hacerle destacar... era normal que tuviese a quién quisiese a sus pies sin mayor esfuerzo.

Hubo algo, algo que llamó su atención, y ese era el segundo nombre que ella pronunciaría, detalle que acabaría por confirmar sus sospechas. Entonces era Stefanny, ¿no?, no entendía el por qué se mantenía con su identidad cubierta incluso después de dicha revelación, pero la Uchiha había relacionado ciertas cosas desde un principio, pensando en ella como una de las candidatas de la verdadera identidad de las encapuchada, después de todo ya era demasiada casualidad que el molesto azabache se mostrase, para rematar yacía aquella curiosa y cuanto menos extravagante estructura en su espalda, ahora confirmada como su marioneta, ¿cómo podría olvidarla ella con una citación como la dicha?.

—Entonces la guardia real del Raikage...— Murmuró buscando un poco romper el silencio, pero también el saciar su propia curiosidad, pues poco creíble podía ser que sobre sus hombros recayese una tarea como esa. Estaban en un campo de entrenamiento de élite, eso podía explicar muchas cosas, pero cayó en un detalle, algo dicho por la rubia. —Dices que si estamos aquí es por algo. ¿Podemos saber por qué nosotros?— Y es que el punto al que Kitsune había llegado es que no había sido un mero sorteo, algo había relucido en ellos que habrían sido elegidos para el puesto, ¿pero qué era?, ¿qué tenían ellos que el resto no?, Haruka prefería no relucir su propio orgullo y ego al formar parte del Clan Uchiha, era algo innecesario, pero tampoco caería en la hipocresía.


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Re: Team 9 [Kumogakure]

Mensaje por Fuji Raikomaru el Mar Nov 07, 2017 5:33 am

Team 9
Kumogakure | Equipo Nueve | Madrugada Decisiva
Entregó el pergamino a la rubia cuando escuchó sus palabras, y adoptó una postura bien conocida por el joven. De brazos cruzados, hombros rectos y espalda erguida, analizó la situación con frialdad meticulosa, observando con sus orbes carmines a todos los presentes mientras hablaban, intercambiaban frases o se limitaban a accionar con respecto a la citación oficial. Asunto serio, esa mujer frente a él se presentó con un nombre que previamente había oído, sí, y lo conocía. No obstante, dejó escapar un profundo bramido de sus fosas nasales al suspirar, ladeando ligeramente la cabeza a par que observaba a la rubia. — Ya lo sabes, pero te presentaste, así que... Fuji Raikomaru —Se presentó, porque para él lo cortés no quitaba lo valiente, aunque de cortesía más bien poco sabía; antes de retomar el silencio, mientras meditaba lo ocurrido.

Entonces, decidió tomar la palabra. — No entiendo mucho de sellos oficiales, citaciones del Raikage, ni mucho menos pero... Si me dicen que haga algo, lo hago —Espetó antes de recordar que la rubia claramente dijo "Equipo". Una mueca de disgusto se dibujo en su rostro, sin embargo, él estaba ansiando una oportunidad de demostrar lo que valía, al mundo, y principalmente, a sí mismo. — ¿Podemos saber que procede? —Inquirió arqueando una ceja en torno a la Jônnin.
 




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Re: Team 9 [Kumogakure]

Mensaje por Kitsune Yamanaka el Miér Nov 08, 2017 2:27 am

Team 9
Una vez sus palabras habían sellado el pasado sus orbes aguamarina parecían ahondar en cada uno de los actos ejecutados por los jóvenes, como si aquello se tratase de una prueba a la cual los tres estaban siendo expuestos, pero, si había algo que realmente llego a captar por completo su atención era la manera tan descortés con la cual la menor de los tres parecía alzarse. El silencio prosiguió a las palabras que sus otros dos acompañantes pronunciaron hasta que finalmente, una sonrisa curvada decoraría los labios cereza de la mujer de cabello dorado que sin más que unos lentos pasos se aproximaría a esta y alzaría su mano para así posarse sobre la capucha que la joven portaba y acto seguido retirársela, brindadole así una de sus más amplias y divertidas sonrisas muy a pesar de que la pureza de esta tratara de desnudar cada parte del mirar de la joven. - ¿Sabes? Podría ahora mismo descifrar cada uno de tus secretos sin ningún tipo de problema. Estos ropajes que esconden tu cuerpo son inútiles y obstaculizan tu visión. Si pretendes formar parte de este equipo deberías de aceptar que el primer paso, es evitar el misterio entre un equipo. Si no, morirás la primera. - Dichas aquellas palabras la joven apartó la mano de la capucha ya retirada y acto seguido comenzó a caminar, pasando al lado de la joven Uchiha y el muchacho del abanico a los cuales dejaría atrás para, una vez avanzados cinco metros volver a girarse.

Con solo mirarles podía sentir la lastima recorrer cada parte de su cuerpo, observar lo que parecía la pureza de una juventud que estaba destinada a caer en las manos de la desesperación a las cuales ella misma los estaba guiando. - Lo único que procede a este pequeño encuentro es vuestra supervivencia – Comentó antes de colocarse de lado y observar la lejanía. - Los exámenes Chunnin serán en unos días pero desgraciadamente ni nosotros sabemos el futuro que eso conllevará. Es por eso mismo que lo único que por ahora he de pediros es que tengáis cuidado. - Añadió antes de tomar tres pergaminos que se encontraban en la parte delantera de su gabardina y acto seguido lanzarlos al aire en dirección a los shinobis, buscando que de tal modo cada uno tomase posesión de estos. - De hecho, tenéis una misión. Esta se encuentra en el interior de estos pergaminos pero, no debéis de abrirlos hasta vuestra llegada al país del fuego y junto a ello vuestra entrada al examen. -Una vez su cometido había sido cumplido sus manos vagaron hasta la parte trasera de su cuerpo donde junto estas de manera distraída. -Dicho esto, un barco nos está esperando. ¿Vuestras pertenencias? Podéis hacer lo que queráis. Después de todo, es posible que alguno de los presentes no tenga la ocasión de volver a su hogar una vez este viaje sea emprendido. Marchad a vuestras casas si lo deseáis. El país del fuego aguarda. Nos veremos en el puerto – En cuestión de milésimas de segundo su cuerpo había desaparecido por completo, tras haber realizado un salto tan veloz que la única muestra de su presencia se había convertido en una sombra del pasado.


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Re: Team 9 [Kumogakure]

Mensaje por Stefanny Zaitsev el Vie Nov 10, 2017 1:12 am

Zona Entrn
Grupo 9
Mañana de Inicios
Team 9
El lugar presentaba perfectamente aires de superioridad e importancia, como si el mismísimo tiempo climático estuviese al tanto de lo importante que sería la información que proporcionaría la dama con superioridad delante del trío de jóvenes a su merced. Las palabras sentenciantes de la líder nueva en cuestión de nombre procedente Kitsune Yamanaka había provocado un silencio eterno en el lugar de encuentro. Los cuales habían sido citados con anterioridad mediante un comunicado, que al llegar al lugar de los actos se manifestó la causa de su llamado como tal.

La joven Zaitsev se encontraba con una toga de color negra y su capucha sobre su cabeza, ocultando así sin razón aparente más que un poco de misterio que ya no existía en el ambiente, Steffy no sabía realmente que era lo que pasaba a su alrededor pero su Karasu sí, de cierta forma poseía ideologías de qué pasaba hasta que de pronto la líder Kitsune Yamanaka, de cargo Sensei posó su mano diestra sobre la cabeza de Steffy haciendo que la misma provocara un breve quejido como sí ésta fuese una ave indefensa y ella un león que la tratase de comer, en aquél momento de pánico por la misma sólo bajó la cabeza mientras que aún poseía la capucha, la cual fue eliminada por la Sensei que hizo que la misma levantara el rostro para verle a la cara… Una sonrisa y mejillas sonrojadas de parte de la Sensei, no parecía una leona en busca de comerse a la ave Zaitsev, demostraba calidez en su mirada, pero sus palabras firmas de fuerza y liderazgo eran igualadas a la de sus gestos de cariño y seguridad, hacía sentir bien a la joven, pudiese decirle que en dos días sería su muerte, o quizás hoy mismo, pero con sólo su gesto era suficiente como para mantener el ánimo de la joven en cuestión. Palabras salieron de los labios finos mientras las miradas eran intersectadas una con otra, la cual le mencionaba que debería eliminar aquél misterio para ser un equipo formal, lo que produjo breve rubor en las mejillas de Zaitsev e hizo un gesto de afirmación para ver como la sensei alejarse en dirección cercana a sus compañeros, lo que provocó que la joven Steffy voltease y quedara frente a estos mientras que la sensei comunicada sobre el examen chunnin, que sería en el país del fuego y debías partir cuánto antes.

¿Pertenencias? No hacían falta, quizás podrían ir Haruka y Steffy de compras así que sería lo más emocionante, que por ser un simple examen no significa que no puedan ir de compras. Las palabras de la Sensei al culminar provocaron que esta se desvaneciese como por arte de magia, indicando de su presencia pronta en el puerto, pero la misma tenía lo que necesitaba para viajar, sólo ella y su Karasu eran suficiente, pero quizás deba hacer unos ajustes a su Karasu antes de irse así pues luego de que el silencio tomara presencia en el lugar comentó – Yo estoy lista pero debo pasar por mi casa por la ropa del Karasu, sí desean me pueden esperar en el puerto – Al culminar ello procedió a ponerse nuevamente la capucha, y caminar en dirección a Haruka, que sus pasos al ser cercanos a los de ella, rompiendo la distancia de cuatro metros que tenían le dio un beso en la mejilla ligeramente, la zurda y le comento – Sabía que vendrías, gracias – No pasó mucho tiempo allí para dirigirse hacia Fuji y hacer una reverencia para así simplemente retirarse hacia su hogar de la misma manera que había llegado, corriendo apresurada pues el tiempo de arreglar al Karasu era hora.





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Re: Team 9 [Kumogakure]

Mensaje por Haruka Uchiha el Sáb Nov 11, 2017 11:32 pm

Parpadeó varias veces haciendo memoria, pues las palabras pronunciadas por la Jonin hicieron que abriera los ojos en seco, aturdida. Era cierto, los exámenes Chunnin serían dentro de poco tiempo, solo quedaban prácticamente días, ¿estaba preparada?, debía de estarlo, lo estaba, lo había prometido a aquel Uchiha que se había encontrado por última vez. Ahora el resto era lograr pasar el examen mismo, cosa que no decía para nada que fuese fácil, tal y como Kitsune decía solo les quedaba tener cuidado desde ya, pues no se sabía lo que podía deparar el futuro, no se descartaba la posibilidad de que el examen se convirtiese en un baño de sangre.

Tragó saliva, pero en todo momento mantuvo aquella postura recta y el gesto impacible, calmado pero mostrando obvia seriedad por el peso del tema que de por sí recaía sobre el hombre de ella misma y todos los presentes. Recibió aquel pergamino y escuchó las indicaciones; entonces el país del fuego, ¿eh?, Konoha, parecía ser un destino interesante.

El monólogo acabó, en cosa de segundos la rubia se había esfumado presuntamente al lugar de encuentro, el puert donde el barco estaría esperando. Haruka estaba preparada para retirarse a sus aposentos para encargarse de los primero y últimos detalles antes de zarpar. Lo primero en la lista era obviamente notificar a su madre de lo sucedido y su viaje de posiblemente no-retorno, sin embargo se vio interrumpida de su psique, no había oído los pasos, pero sí sus palabras y había titubeado dando un par de pasos hacia atrás obviamente sorprendida por su actuar. Tragó saliva intentando hacer como si nada hubiese pasado, sin captar del todo su mensaje... ¿acaso ella sabía de verdad que la Uchiha se aparecería ahí?.

—Nos vemos allá— Dijo a los dos ahí presentes para dar la media vuelta y retirarse lo más rápido que pudiese. Lo mejor sería no retrasar demasiado las cosas pero debía asegurarse de estar lista.


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Re: Team 9 [Kumogakure]

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